Evaluación en acción: el servicio telefónico de emergencia Milne Bay en Papua Nueva Guinea (#eval stories III)

Evaluaciones que marcan la diferencia” es una colección de 8 historias de evaluación recogidas en distintos lugares del mundo, y una de las primeras investigaciones sistemáticas sobre los factores que contribuyen a que las evaluaciones de alta calidad sean utilizadas por las partes interesadas para mejorar los programas y proyectos, y mejorar así la vida de las personas. Estas historias reflejan no sólo el punto de vista de los evaluadores, sino también de quienes comisionan y de quienes usan las evaluaciones. Esta historia es la tercera de las ocho historias desarrolladas en el marco del proyecto (aquí  las  historias situadas en Sri Lanka y Kenia). Para compartirlas en Inglés y Francés, visitar el Blog Evaluations that make a difference.
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Para las mujeres embarazadas de la montañosa Papúa Nueva Guinea (país de Oceanía, conocido popularmente como PNG por sus habitantes), dar a luz es un ejercicio que requiere de un poco de suerte. Si el parto es corto y no presenta ninguna complicación, la suerte está a tu favor. Pero si la suerte está en tu contra, si el trabajo de parto es dicil, si el bebé se quedó atascado, si se sangra demasiado – sólo queda esperar a que tanto la madre como el bebé sobrevivan. Esto se debe a las grandes distancias que han de recorrer para acceder al hospital más cercano.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.29.31 p.m. Los bebés de las decenas de miles de madres que cada año tienen su parto en las aldeas remotas del país, nacen en sus casas o en las clínicas locales. Casi la totalidad de la población del país, unos 7 millones, vive alejada de los grandes centros de población y un tercio de esas personas son mujeres en edad de procrear. Los agentes de salud rural hacen todo lo humanamente posible pero, si algo sale mal, es posible que no sepan cómo actuar.

La gravedad de la situación la ilustra una tasa de mortalidad materna que en PNG se encuentra entre las más altas del mundo. Por cada 100.000 bebés nacidos vivos, mueren 733 mujeres. En Australia – el país vecino más cercano – dicha tasa de mortalidad es de sólo el 6,8.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.29.43 p.m.El programa Teléfono de Emergencia durante el Parto fue diseñado para hacer frente a este doloroso problema. En 2007, PNG sólo tenía 50.000 líneas telefónicas para todo el país –un teléfono cada 140 personas. Siete años más tarde, 2,7 millones de personas contaban con teléfonos móviles – uno por cada 2,6 personas.

Sin duda, se trataba de un progreso tangible que permia por primera vez a los agentes de salud rural conectarse de forma fiable con especialistas de las salas de parto de las principales ciudades. Una iniciativa anterior que conectaba las clínicas rurales con los principales centros urbanos a través de la radio había logrado un cierto éxito, pero resultó ser poco confiable: cuando los radios se rompían no se hallaban ni repuestos ni personas con conocimientos para repararlas. El uso de la telefonía móvil era un terreno novedoso en PNG. ¿Podría la promesa de la tecnología móvil acabar de una vez con la tiranía de la distancia? Para averiguarlo, se impulsó un proyecto piloto que iba a ser acompañado por una rigurosa evaluación.

La idea del proyecto se inició con un médico especialista de la Universidad de Papua Nueva Guinea llamado Glen Mola. El profesor Mola creía que el mejor lugar para implementar y evaluar un proyecto piloto de duración acotada era la Provincia Milne Bay, donde la tasa de mortalidad materna era aún mayor que la del promedio nacional. Dado que esta provincia se ubica en la montañosa península oriental de la isla principal de PNG, y que abarca cientos de islas remotas, el trabajo representaba un desao mayúsculo para los agentes de salud quienes debían lidiar con un aislamiento extremo.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.29.55 p.m.En el hospital Provincial Alotau, en la capital provincial, Amanda Watson y Billy Naidi, el director ejecutivo del departamento de salud provincial, instalaron una línea de teléfono jo especial en el medio de la bulliciosa sala de partos, y enviaron su número a los agentes rurales de salud ubicados en lugares remotos. Se proporcionaron también los paneles solares para recargar los teléfonos móviles y las llamadas empezaron a llegar casi de inmediato. Nacimientos prematuros, sangrados excesivos, eclampsias, embarazos ectópicos, retención de placentas todas complicaciones potencialmente letales sin la información adecuada en el momento adecuado – podían ser ahora abordadas proporcionando ayuda telefónica a los agentes de salud aislados y estresados en el manejo de los partos diciles. Cada mes se reciben un promedio de 17 llamadas referidas a temas potencialmente mortales.

Este proyecto está salvando dos vidas, la de la madre y la del niño, y estamos muy agradecidos por ello,’ dice un agente rural de salud. ‘Una vez vi a una madre morir frente a mí, simplemente debido a la ausencia de comunicación,’ dice otro. ‘Hoy en día puedo llamar a cualquier parte, y hacerlo gratis.’

Alice Siwawata, oficial de extensión sanitaria de Alotau, hizo muchas de estas llamadas.

Antes era muy di cil contar con instrucciones médicas apropiadas,’ dice. ‘Ahora, durante las emergencias, es como tener a un médico obstétrico en las clínicas rurales.’

El gobierno australiano asumió la evaluación integral del programa piloto. ‘Eso no es común en el trabajo de desarrollo,’ dice Watson. ‘Pero para este programa, la evaluación fue muy importante. Australia quería saber qué se podía extraer de esta experiencia.’

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.30.04 p.m.Si bien las primeras impresiones sobre el programa eran positivas, Billy Naidi necesitaba evidencia sólida de que la línea de emergencia estaba cumpliendo su cometido. Desde que Watson había compartido esta idea con él, se había mostrado muy interesado en las posibilidades que abría la expansión de la red de telefonía móvil sobre el trabajo en salud. El programa de ayuda de Australia estaba financiando el proyecto piloto, pero dichos fondos no tardarían en agotarse (la ayuda de Australia, de quien PNG fue colonia, todavía representa alrededor del 13% de los ingresos de la nación). Sin embargo, para que la iniciativa llegara a ser financiada de manera sostenida por la autoridad sanitaria provincial, Naidi necesitaba mostrar alguna evidencia de su éxito. Estaba convencido de que presentando una evaluación detallada y profunda del proyecto, sería posible conseguir financiación para línea telefónica. ‘Queríamos ver lo que había sucedido,’ dice Naidi. Watson entendió su posición, y accedió a intercambiar roles y evaluar el proyecto que ella había creado.


Watson comenzó el proceso de evaluación con la contratación de un evaluador y funcionario local, Gayo Sabumei, que conocía bien la provincia de Milne Bay. Durante meses, Sabumei viajó por toda la provincia
entrevistando a agentes rurales de salud, madres recientes, líderes de aldeas remotas y personal de la sala de partos en el Hospital Provincial Alotau, donde se encontraba la línea telefónica. Regresó de su incursión por la provincia con 44 entrevistas bajo el brazo. En ellas, el programa piloto era casi universalmente elogiado.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.30.15 p.m.Un agente rural había oído hablar del servicio de llamada gratuita justo antes de que se presentara una mujer con placenta retenida. ‘Si este proyecto no hubiera estado presente, y sin que yo tuviera ningún medio para comunicarme, podríamos haber perdido a esa madre que ya estaba septicémica,’ comentaba el agente. ‘Desde cualquier lugar, en cualquier momento, puedo buscar consejo médico y ayudar a las pacientes.

Casi todas las entrevistas reflejaron respuestas positivas. Y aun cuando unos pocos de los encuestados tuvieron algo crítico que decir, rápidamente admitieron también que las cosas funcionaban mejor que antes. Por ejemplo, un miembro del personal de la sala de partos, dijo ‘Responder a una llamada de emergencia cuando estás ocupado asistiendo a una madre en su parto puede resultar desesperante, pero es parte de nuestro trabajo.’ Más allá de eso, la crítica fue escasa. Otro miembro de la sala de partos dijo que la iniciativa ayudó a construir relaciones entre el personal de la zona metropolitana y las zonas rurales.

Además, Watson buscó la validación externa de un profesional sanitario ubicado en una provincia diferente. El doctor Derick Bintol, un nacional de PNG, escuchó una muestra de las llamadas telefónicas grabadas y analizó las notas clínicas de 68 casos. La evaluación reveló que a pesar de los desaos planteados por las caídas de la red telefónica y cierta aversión por parte de algunas culturas de las islas periféricas a pedir ayuda médica, la línea telefónica había salvado vidas. El Dr. Bintol escribió: ‘Los casos analizados proporcionan una muy robusta evidencia de que se han salvado vidas tanto de madres como de bebés. También es evidente que los intercambios de información que se han dado durante las llamadas telefónicas han resultado ser muy educativos, especialmente para el personal de salud rural que es probable que se encuentre con problemas similares en el futuro.’ La evaluación también demostró que el consejo dado por teléfono fue útil y apropiado en la mayoría casos, e inapropiado (y por lo tanto potencialmente dañino) en el 16% de los casos. Esto llevó a Watson y Sabumei a recomendar formación continuada relacionada con el tipo de casos sobre los que se había dado un mal asesoramiento.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.30.26 p.m.Cuando Naidi recibió la evaluación la examinó cuidadosamente. ‘Desde el principio, me gustó la idea. Estaba realmente emocionado,’ dice. Lo que él quería saber, sin embargo, era si la línea funcionaba tan bien como la gestión de impresiones y anécdotas sugería, y si la línea telefónica había arrojado mejores resultados que la red de radio en crisis. Aunque era imposible calcular cuántas vidas se habían salvado, la evaluación clínica dejaba muy claro que de no existir el servicio, algunas mujeres habrían muerto. También que los agentes de salud rural percibían que la iniciativa reducía su aislamiento. ‘Yo quería saber si era eficaz. Al final quedamos convencidos, y por esa razón hemos asumido el compromiso de sostener el programa.’

Así, el futuro de la línea telefónica quedó asegurado. Después de dos actos inaugurales, en Alotau y en la capital del país Puerto Moresby, el programa Teléfono de Emergencia durante el Parto por fin se convirtió en una realidad permanente y sostenible.

Sin embargo, cabe decir que lo que más ha sorprendido a Watson han sido las consecuencias inesperadas derivadas de la evaluación. El extenso informe de evaluación puso el foco sobre la realidad de la mortalidad materna en PNG, y ésta fue reflejada por los medios masivos de comunicación nacionales y australianos. Tanto la prensa, la radio y la televisión reportaron los hallazgos de la evaluación y eso ‘brindó a la gente ideas para usar las líneas telefónicas en salud de manera más amplia,’ dice ella. En la montañosa provincia de Western Highlands, por ejemplo, se ha puesto en marcha un esquema de trabajo más amplio y ya está funcionando un centro de llamadas atendido por enfermeras entrenadas que contestan preguntas sobre salud en general.

Para Billy Naidi, con la demostración de que la tecnología moderna ha contribuido a romper el milenario aislamiento de PNG, la evaluación ha quedado más que justificada. ‘Con este número de teléfono, uno puede estar en una zona remota, lidiando con una situación dicil, y a la vez manteniendo una conversación con alguien que pareciera estar cerca y parado junto a uno en la misma sala de partos,’ dice. ‘Al terminar la evaluación, ¡estábamos inmensamente felices!

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El Servicio Telefónico de Emergencia es un proyecto de la autoridad sanitaria provincial de MilneBay. Su establecimiento y evaluación fueron financiados por el Gobierno de Australia.

La historia de la evaluación fue escrita por Jessica Kenway y Doug Hendrie. Los borradores iniciales fueron revisados por Billy Naidi, Director Ejecutivo del Departamento de Salud de Milne Bay, y Amanda Watson, Consultora en investigaciones en comunicaciones móviles, programa del sector público y económico.

Las fotograas fueron tomadas por Rawena Russell y Amanda Watson.

Mayor información sobre el proyecto está disponible en http://www.pngepsp.org/our-activities/mobile-4-development/maternal-hotline/maternal-hotline-overview.php.

Captura de pantalla 2016-04-28 a las 4.30.40 p.m.

Acerca de Pablo Rodriguez-Bilella
Sociologist, evaluator, and something else... Family man, guitar learner, compulsive reader... Blogging and tweeting about Development, Evaluation and Complexity issues...

One Response to Evaluación en acción: el servicio telefónico de emergencia Milne Bay en Papua Nueva Guinea (#eval stories III)

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