#Evaluación y cambio: Salvando las pequeñas y medianas empresas de Sri Lanka (#eval stories I)

Evaluaciones que marcan la diferencia” es una colección de 8 historias de evaluación recogidas en distintos lugares del mundo, y una de las primeras investigaciones sistemáticas sobre los factores que contribuyen a que las evaluaciones de alta calidad sean utilizadas por las partes interesadas para mejorar los programas y proyectos, y mejorar así la vida de las personas. Estas historias reflejan no sólo el punto de vista de los evaluadores, sino también de quienes comisionan y de quienes usan las evaluaciones. Esta historia es la primera de las ocho historias desarrolladas en el marco del proyecto. Para compartirlas en Inglés y Francés, visitar el Blog Evaluations that make a difference.

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Desde que  finalizó la larga guerra civil en Sri Lanka en el año 2009, la economía nacional se ha recuperado a un ritmo asombroso, y el crecimiento del PBI oscila actualmente entre el 6% y el 8%. No hay duda de que la paz ha traído dividendos: el turismo se ha recuperado y China ha hecho grandes inversiones en infraestructura. Además, los trenes atraviesan de nuevo el largo de esta isla con forma de perla, ubicada en el océano Índico frente a la costa sur de la India.

Tejedora de una PyME

Pero no todo son buenas noticias. Con el regreso de la paz, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) descubrieron con pesar que China, India y Bangladesh habían copado – a sus expensas – todos los mercados globales a los que exportar la producción en serie y textil. Además, el gobierno nacional había prestado poca atención al sector PyME en los últimos años. Para los cientos de empresarios que alquilan  tierras en alguno de los 18 polígonos industriales de propiedad estatal gestionados por la Junta de Desarrollo Industrial (IDB), el auge económico parecía no haber llegado.

La lista de quejas era larga y detallada. El precio de los alquileres estaba fuera de control, y más que se duplicaba año tras año. Además, a pesar de que los alquileres eran satisfechos, no parecía haber ninguna correlación con la calidad de la infraestructura. Las carreteras tenían más baches que asfalto, la electricidad era poco fiable y el marketing coordinado simplemente brillaba por su ausencia. Aunque el gobierno estaba invirtiendo a conciencia en la infraestructura nacional, las empresas más pequeñas parecían pasar inadvertidas.

R.S. Balanathan, director gerente de la  firma exportadora de seda Ko Lanka, comenta que las industrias en los distintos estados estaban sin desarrollar: ‘Las carreteras eran malas, y los alquileres muy altos.

En 2013, la situación empezó a cambiar cuando el Ministerio de Industrias Tradicionales y Desarrollo de Pequeñas Empresas encargó una evaluación integral del sector. Un equipo de evaluadores independientes liderados por Ajith Ekanayaka comenzó a viajar a cada uno de los 18 estados de todo el país para examinar los problemas que aquejaban al sector y sugerir soluciones a partir de ahí. Ekanayaka dejó muy claro que bajo ningún concepto esa evaluación debía verse relegada a una estantería. Debía tener un claro enfoque a la utilización y, además, de inmediato.

Durante cinco meses, los evaluadores reunieron su material, llevaron a cabo grupos focales con las distintas asociaciones industriales y entrevistaron a los gerentes y oficiales de distrito. Los tres grandes problemas que surgían una y otra vez eran la infraestructura en decadencia, los precios exorbitantes del alquiler y los elevados costes del préstamo. Algunos industriales tenían preocupaciones especiales, como por ejemplo los dedicados al metal. Estos industriales lamentaban no poder acceder a las materias primas dado que casi todo el metal de chatarra se estaba exportando. La evaluación también reveló que algunos propietarios de PyMEs fallidas estaban utilizando las propiedades para construir viviendas. Como la debilidad experimentada por el sector se iba alargando en el  tiempo, el empleo de minorías étnicas y de población rural pobre – que proporcionaban gran parte de la fuerza de trabajo en los polígonos industriales – también se vio disminuido.

El informe de evaluación dio voz a antiguos reclamos y recomendó cambios radicales. Lo que se necesitaba, argumentó Ekanayaka, era la intervención directa del gobierno nacional. El secretario del Ministerio de la Pequeña Empresa, Velayuthan Sivagnanasothy, reflexionaba sobre los hallazgos:

La evaluación mostró que el IDB era un mero cobrador de alquileres y que no había trabajado en la mejora de los polígonos industriales. Con una evaluación de este  tipo, el cambio sería mucho más fácil de generar. El proceso de evaluación fue una plataforma que sirvió para llevar la voz de los sin voz al más alto nivel de los responsables políticos.

Sivagnanasothy presentó la evaluación a todos los ministros relevantes del gabinete a  fin de asegurarse su apoyo. Con el gabinete de su lado, no había manera de que las cuestiones planteadas por la evaluación pudieran ser ignoradas.

Y así sucedió. El ministerio elaboró una política nacional de desarrollo de las PyMEs, realizando una amplia consulta y aprovechando la experiencia y el asesoramiento de otros ministerios y organismos. Pero incluso antes de que se pudiera adoptar dicha política, el cambio empezó a propagarse. Las recomendaciones prácticas de la evaluación habían sido “compradas”. ¿Por qué? Pues porqué los políticos habían tenido acceso a diversos insumos e ideas a través de sesiones preliminares de discusión. Y también porqué la evaluación fue construida con fuertes conexiones con los principales actores interesados, y sobre una amplia y creíble base de datos y evidencias. Según Sivagnanasothy, mucho se ha logrado a partir de esta evaluación. Él recuerda:

Cuando los alquileres subían, los industriales solían gritar y lamentarse: ¿cómo podremos hacerles frente?. Fuimos capaces de convencer al gobierno central de limitar el aumento del alquiler al 7% anual. Eso es un entorno predecible, y por tanto un entorno propicio. No sólo eso, sino que la introducción de préstamos focalizados con intereses más bajos y períodos de carencia más largos, significaba que las PyMEs podrían expandir sus operaciones con mayor facilidad. En cada una de las propiedades, la producción manufacturera ha aumentado, y con ella, las ganancias de las PyMEs, lo que ha derivado en más puestos de trabajo. Su efecto se ha derramado hasta las aldeas rurales.

Calzado producido por una PyME de Sri Lanka

El cambio tangible de actitud entre la administración del IDB hacia las PyMEs fue confirmado por Ratnamalala, que elogió a la evaluación por todo lo que ella revelaba. ‘Hemos ampliado nuestra prestación de servicios y hemos creado un cambio en la mentalidad de nuestros oficiales, orientándolos hacia el desarrollo.’

 El cambio para el IDB fue significativo, ya que se sometió a una reestructuración con el  fin de pasar de una actitud reactiva a una proactiva. El IDB se centra ahora en brindar capacitación, facilitar el acceso a materias primas (tales como la chatarra previamente escasa), y el acceso al crédito. No sólo eso, sino que el porcentaje del alquiler pagado que se destinaba a mejorar la infraestructura alrededor de los polígonos industriales se incrementó diez veces, de tan sólo un 3.2% por ciento a un 20 a 30%.

 A  fin de abordar el problema del acceso al crédito, el gobierno puso en marcha un plan especial con tarifas preferenciales para impulsarlo. Se introdujeron esquemas de marketing conjuntos para facilitar a los compradores potenciales el examen de la gama y la calidad de los productos. Todas las PyMEs pueden ahora acceder a un ‘programa de asistencia’ orientado a reintroducirlas en una situación de mayor bienestar, a la vez que la normativa se ha hecho más estricta a  fin de reducir el uso residencial de los polígonos. Además, a las industrias del metal se les proporcionó un balón de oxígeno – a expensas de los comerciantes de chatarra – con la prohibición de la exportación de chatarra. La suma inyectada en mejoras de infraestructura inmediatamente después de la evaluación fue de 305 millones de rupias de Sri Lanka (US$ 2,3 millones), y cabe decir que más fondos están en camino.

Para el director general del IDB, Ratnamalala, otro de los beneficios de la evaluación fue simplemente ser escuchados. ‘Tenemos acceso directo al gobierno central,’ dice. ‘Ahora, con estas mejoras, vamos a ver un crecimiento en nuestros polígonos industriales.’

En el terreno, los resultados que se derivan de los rápidos cambios promovidos por la evaluación, han sido impresionantes. Las voces de los pequeños y medianos empresarios han sido escuchadas, y las líneas de comunicación con el gobierno están abiertas. 

El exportador de seda Balanathan ha visto como ahora cuenta con más dinero en su bolsillo – y eso significa su expansión en los mercados claves de Europa y Oriente Medio. De tener 100 empleados en 2013, actualmente emplea a 130.Tenemos una fuerte competencia con China y Bangladesh,’ dice, ‘pero estos cambios nos hacen más compe  vos. Ahora tenemos una mayor producción de seda que la suya. ¡Podemos ganarles!

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Velayuthan Sivagnanasothy, Secretario, Ministerio de Industrias Tradicionales y Desarrollo de Pequeñas Empresas (sivagnanasothy@hotmail.com) encargó la evaluación del Programa de atención a las Pequeñas Empresas y utilizó las recomendaciones de la evaluación para llevar adelante cambios en las políticas y acciones programáticas que produjeron verdaderos cambios en la vida de las personas.

Ajith Ekanayake, Consultor Independiente en Monitoreo y Evaluación, lideró al equipo de evaluación.

Vaidehi Anushyanthan, Director Asistente, Ministerio de Hacienda, coordinó conjuntamente la evaluación como punto focal del Departamento Nacional de Evaluación del Gobierno.

Narradores: Jessica Kenway y Doug Hendrie

Carretera reparada

Acerca de Pablo Rodriguez-Bilella
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4 Responses to #Evaluación y cambio: Salvando las pequeñas y medianas empresas de Sri Lanka (#eval stories I)

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