A participação no V Seminario de Monitramento e Avaliaçao (Brasil)

rede BrasileiraA riesgo de que se me note en demasía cuánto me gusta Brasil, luego de haber presentado hace unos días a la Rede Brasileira de Monitramento e Avaliaçao, quiero hacer una breve mención a su muy próximo V Seminário Nacional. Continuando con la fantástica práctica de darle regularidad a los mismos, a fines de Septiembre de este convulsionado 2013, se reunirán en la bella ciudad de Campinas, y más concretamente en las fantásticas instalaciones de la Unicamp.

Y por si el entorno en sí mismo no fuera suficiente, el programa preliminar (en español, portugués e inglés) se convierte en el gancho que hacía falta. Finalmente podré participar en este Seminario, e intentaremos que las bellezas antes nombradas sirvan de incentivo (antes que de distracción 😉 ) para poder mandar novedades vía Twitter. Para los duros de oído -como un servidor- habrá traducción al español, como si faltara más para sumar incentivos.

Por tanto, amigas y amigos de tudo el mundo, será un placer encontrarnos por ahí!

Vseminario

Red Brasileira de Evaluación: Olha que coisa mas linda, mas cheia de graça

Olha que coisa mas linda
mas cheia de graça 
é ela menina 
que vem e que passa
num doce balanço a
caminho do mar.

En el marco de los proyectos de apoyo entre pares (peer-to-peer support) generados en el marco de la iniciativa EvalPartners, se desarrolló en Asunción del Paraguay a principios de este mes de Agosto un encuentro entre delegados de las redes de evaluación de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. El proyecto en cuestión consiste en una serie de video-conferencias y un encuentro presencial, en el cual las redes o VOPEs (Organizaciones Voluntarias para la Evaluación Profesional) con menor maduración relativa procuran aprender de la experiencia de otra que tiene un mayor camino recorrido. En este caso, la VOPE «transmisora» fue la Rede Brasileira de Monitoramento e Avaliaçao.

marcaaprovadaVseminarioHace un año atrás leíamos en Evaluateca la reflexión de algunos de los logros y avances de esta red, y en esta oportunidad del encuentro entre redes reafirmé muchas de las ideas que teníamos sobre ella. Resultó muy interesante la dinámica de taller propuesta por los amigos del Paraguay con la que trabajamos los dos días del encuentro, facilitando un sincero compartir de experiencias que ayudó a ganar perspectivas sobre el presente de cada una de las redes.

Moça do corpo dourado 
do sol de Ipanema,
o seu balançado 
é mais que um poema,
é a coisa mais linda 
que eu ja vi passar.

La dinámica de trabajo fue caórdica, en el (único y) buen sentido de la palabra, pues ante cada característica o aspecto presentado de la Red Brasileira, el resto de los participantes queríamos saber más sobre el punto en cuestión, comentar nuestras experiencias,  indagar críticamente su funcionamiento, etc.  La presentación que dió cuenta del caso de la Red Brasileira puede consultarse aquí, la que estuvo a cargo de Marcia Joppert y Taiana Fortunato Araújo . La misma resulta bastante clara y auto-explicativa, si bien se van a perder el musical portuñol de las expositoras 😉 .

Rescato a continuación cuatro puntos de la historia y experiencia de la Red Brasileira que me llamaron la atención, ya fuera porque me resultaron particularmente novedosos, o bien por que ayudan a la reflexión sobre las redes/VOPEs de evaluación.

Ah! Por que estou tao sozinho?
Ah! Por que tudo é tao triste?
Ah! A beleza que existe,
a beleza que nao é  so minha,
que tambem passa sozinha.

En su estructura organizativa, la red cuenta con la figura de Socios Institucionales, con quienes ha establecido distinto tipo de alianzas o parcerías. Estos socios son bancos de desarrollo (el Banco Mundial, BNDES), Institutos privados de consultoría (Instituto Fonte, Agencia Brasileira de Avaliacao),  institutos estatuales (Governo de Minas, Bahia Governo), Think tanks (Fundaçao de Economia y Estatistica), la Academia Nacional de Educación Pública de Portugal, la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, etc. Estos distintos y diversos socios institucionales se han vinculado a la Rede de Avaliaçao a partir de apoyos varios, ya fuera con recursos económicos para la realización de sus seminarios, brindando auspicio a los mismos, participando e involucrándose en las acciones de la red, etc. Los acuerdos alcanzados con ellos no son excesivamente formales, sino más bien operativos y orientados a tareas puntuales que la red realiza. El aporte importante a mi ver es que la presencia de este número y heterogeneidad de socios institucionales se convierte en un plus muy relevante en pos de la legitimidad de la red, a la vez que resulta un indicador de peso de su inserción en el medio.


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La red de evaluación no es un espacio acotado a especialistas ni a evaluadores profesionales. Estaintuición original implicó abrir el espacio de la red a una pluralidad de actores interesados en el amplio campo de la evaluación: funcionarios y tomadores de decisiones; auditores -quiénes debían entender que hay más contenido en la evaluación que limitarse a  la legalidad de los procesos-; estudiantes y académicos universitarios, apuntando a la formación de  evaluadores de calidad; periodistas, entendidos como actores clave en la difusión de las evaluaciones y en abogar por mayor transparencia y rendición de cuentas del sector público; las ONGs y los donantes, generando un espacio de encuentro no competitivo y de crecimiento mutuo; etc, etc. La apuesta clara de la Red Brasileira fue que, en pos de generar e incrementar una mejor demanda de servicios de evaluación, los potenciales demandantes debían saber qué es la evaluación, qué puede aportar concretamente, y el porqué resulta valioso trabajar en pos de una cultura de la evaluación en el país. Como resumió Marcia en un momento, «não se pode reclamar algo que não se sabe …«

 

La forma de gobernanza elegida ha sido la de un Comité Gestor de la Red. Este comité es el que llevó adelante un proceso participativo de planificación estratégica, en el cual logró plasmar y explicitar los elementos claves del quehacer presente y futuro de la red. Dicha instancia de planificación estratégica fue encarada cuando la red llevaba ya unos tres años de actividad, comenzó con una encuesta a participantes activos en la red, y conllevó unas cinco reuniones presenciales y la presencia de un facilitador del proceso, lo que sirvió a la vez para consolidar la acción del Comité Gestor. Algunos de los elementos a mi ver fundamentales plasmados en su planificación estratégica fue el carácter plural de la red, tanto en los aspectos teórico-metodológico de la evaluación,  como en la no-partidización política de la misma. En tal sentido, en los Seminarios de la red, suelen estar presentes actores tanto del oficialismo como de la oposición, mientras que el requisito para la selección de expositores centrales es el de la excelencia profesional antes que su afiliación o simpatía por determinada facción política. La pluralidad es entendida en el seno de la red como un catalizador de tensiones, y una forma concreta de hacer presente los objetivos de la red en cuanto promotora del diálogo sobre la evaluación y su práctica.

El carácter de red no institucionalizada así como la importante participación voluntaria de los integrantes del Comité Gestor han permitido resultados muy relevantes: 5 seminarios anuales de la red, con participación en aumento de delegados y ponentes; un crecimiento constante del número de miembros de la red así como una interesante dispersión geográfica en el país; la publicación de la Revista  Brasileira de Monitoramento e Avaliaçao; su inserción en diferentes ámbitos como actor reconocido en el campo de la evaluación-favorecida por la presencia de los actores institucionales antes señalados-; su articulación con redes de evaluación a nivel regional y global, así como la presencia de un 10% de extranjeros en la misma red, etc.  Si bien actualmente el Comité Gestor de la red comienza a plantearse los límites del trabajo voluntario y no institucionalizado, esta enumeración de acciones y resultados alcanzados señalan un techo significativamente alto para las posibilidades reales de esfuerzos de ese tipo. Tal cual lo señalan relevamientos anteriores, suele ser una buena práctica en este tipo de redes el procurar la consolidación de un núcleo de actores participantes en la misma, el crecimiento en la confianza mutua, y el acuerdo general sobre ciertos objetivos claves, antes que avanzar en procesos de formalización que colocan el sello antes que las personas (o el carro antes que el caballo, como decía mi bisabuelo…)

Ah! se ela soubesse que
quando ela passa
O mundo sorrindo 
se enche de graça
E fica mais lindo 
por causa do amor.

Como antes señalé, el diálogo fue intenso como reflejo de la curiosidad de los oyentes de la historia de la red. Me animaría a decir que todavía hay energía desde Marcia, Tatiana y otros para responder comentarios y preguntas, por tanto… ¡bienvenidos sean los mismos!

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Hip-hop & cambio social: un trabajador social a la izquierda, por favor

Gracias a Jennifer Lentfer y su fantástico blog How Matters pude conocer a la familia Ayara y a su creador, Don Popo. El video ha sido realizado en Bogotá, Colombia, y apunta a mostrar la labor de trabajo social en el ámbito juvenil en dicho ambiente.

Mi mayor acercamiento al Hip-hop ha sido porque una de mis hijas se entusiasmó con el mismo, y alguna vez en algún colectivo en Chile tuve la experiencia cercana de este género urbano. El resto ha sido más bien mediático, y -por tanto- cargado de prejuicios y miradas entre despectivas e ignorantes. Estoy seguro que para much@s este  video será un gran reconciliador…

Reconciliador con dimensiones de la cultura urbana que nos son ajenas.

Reconciliador con el optimismo.

Reconciliador con sueños de cambio social.

HipHopLogoY por otro lado, da un lugar jerárquico a los «locales» y la intervención «externa» poco externa parece… cuando los jóvenes terminan haciéndose dueños de la misma.  Sin duda que también permite ver resultados e impacto en distintas facetas de la vida de estos jóvenes, y su sostenibilidad apunta a ser sospechosamente alta. Pues bien, esos son mis subjetivas impresiones tras ver este impactante video, que bien valen dedicarle un momento para aquellos que quieren y creen posible un cambio social -y si viene de la mano del arte, tanto mejor!- (¿podría ser de otro modo? 🙂 )

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Hacia una Red de #Evaluación en Argentina

Comparto a continuación la carta que hemos girado hoy junto a otros colegaslogo ReLAC dirigida a evaluadores argentinos o a extranjeros viviendo/trabajando en Argentina. La misma apunta a mapear los interesados (y su motivación) en articularnos como Organización Voluntaria para la Evaluación Profesional (VOPE, tal cual lo explica la carta). Disculpas anticipadas a los amigos de otras latitudes, quienes tienen tanto la posibilidad de explorar las redes de su país (¡o generarlas!), así como sumarse a la ReLAC -Red de Seguimiento, Evaluación y Sistematización en América Latina y el Caribe-.

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Estimados colegas y amigos,

les escribimos en nuestro carácter de Grupo Promotor de la red de evaluación en Argentina, a fin de presentarles brevemente la realidad de redes nacionales, regionales y globales que reúnen a aquellos interesados en profundizar e instalar la cultura de la evaluación de proyectos, programas y políticas.

A nivel regional somos miembros de la ReLAC –Red Latinoamericana de Seguimiento, Evaluación y Sistematización de América Latina y el Caribe-, la cual tiene ya diez años de existencia y presencia en la mayoría de los países de la región. La ReLAC a su vez integra laIOCE -Organización Internacional para la Cooperación en Evaluación- (página en reconstrucción), red global de redes, asociaciones y sociedades de evaluación.  La IOCE convoca y reúne al creciente número de iniciativas de la sociedad civil orientadas a fortalecer el rol de la evaluación en la consolidación de los procesos democráticos.

La mayoría de dichas iniciativas nacionales comenzaron como redes informales de contacto entre individuos interesados en aprender sobre metodologías de evaluación. Algunas de ellas avanzaron hacia modalidades más formales, tales como asociaciones o sociedades de evaluación, con reglamentaciones y estatutos, e incluso reconocimiento desde esferas gubernamentales. Las iniciativas más maduras han reconocido la necesidad no solo de mejorar la oferta y calidad de los servicios de evaluación, sino también en movilizar y trabajar en la demanda de evaluación, incluyendo el abogar por sistemas y políticas de gobierno que requieran de la evaluación para contribuir a la rendición de cuentas, el aprendizaje y la transparencia. Más recientemente se ha acuñado la denominación Organizaciones Voluntarias para la Evaluación Profesional (VOPEs, por sus siglas en Inglés) como término que refleja la pluralidad de formas asociativas en el campo de la evaluación, las cuales han tenido un crecimiento importante de ser apenas una docena en los 1990s hasta sobrepasar las ciento cincuenta en la actualidad.

logo EVALPARTNERSLa IOCE junto a UNICEF, y en colaboración con diversas organizaciones nacionales e internacionales, lanzó a principios del año 2012 una  innovadora iniciativa llamada EvalPartners, la cual apunta a mejorar las capacidades de las Organizaciones de la Sociedad Civil en general y de las VOPEs en particular para influir en los responsables políticos, la opinión pública y otros actores clave para que los proyectos, programas y políticas públicas estén  basados crecientemente en el uso de  evidencia, incorporando consideraciones de equidad y eficacia. El objetivo de la iniciativa es mejorar las capacidades de las VOPEs para participar de una manera estratégica y significativa en los procesos de evaluación nacionales, contribuyendo en la creación (o consolidación) de sus sistemas de evaluación, y en las políticas centrada en la equidad y la igualdad con perspectiva de género. Diversas acciones se están encarando desde EvalPartners, lo que plantea un escenario auspicioso para el trabajo solidario entre todos los interesados en la consolidación de una cultura de la evaluación a distintos niveles.

Si bien existieron hace algunos años iniciativas y encuentros para la formación de una red de evaluación en Argentina, los pasos dados no pudieron profundizarse. Es nuestra idea como grupo promotor revertir esta situación, y avanzar en la conformación de una VOPE en Argentina (red, asociación, sociedad, comunidad de práctica, etc.). Creemos que una primera instancia válida es contar con un listado de personas motivadas e interesadas en el tema, a fin de saber cuántos somos y qué  nos moviliza para conformar una Organización Voluntaria para la Evaluación Profesional, siendo el objetivo de mínima el  vincular a nivel país a todos aquellos que estamos interesados desde la práctica profesional o académica en la evaluación de proyectos, programas y políticas.

Para iniciar este proceso, les pedimos puedan completar la breve encuesta que elaboramos en este enlace (la cual no insume más que un par de minutos), lo que nos permitirá tener un mejor panorama de intereses y disponibilidades. Nuestro compromiso es regresar a todos quienes completaron la encuesta en el término de unas pocas semanas (mediados de Junio de 2013) con los resultados de la misma, y con propuestas concretas de acción. Les agradecemos también puedan hacer circular este email entre colegas y contactos de Argentina interesados en el campo de la evaluación, el seguimiento y la sistematización.

Saludos cordiales,

Grupo Promotor 

Pablo Rodríguez Bilella – <pablo67@gmail.com> CONICET / Universidad Nacional de San Juan

Esteban Tapella    – <etapella@gmail.com>Universidad Nacional de San Juan

Nerio Neirotti – <nneirotti@unla.edu.ar> Universidad Nacional de Lanús

Ana Pereyra – <APEREYRA@mincyt.gob.ar> Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación  Productiva

¿Qué Papa podemos esperar que no sea un Benedicto XVII?, por Leonardo Boff

Podría presentar sin mucho esfuerzo la  justificación del porqué incluir en este blog sobre Desarrollo, Evaluación y Complejidad una entrevista a un teólogo brasileño… pero me da pereza, realmente. Y como dejé claro desde el primer día que este era un espacio entre lo profesional y lo personal, sirva al menos decir que el entrevistado fue alguien que me marcó hondamente con sus reflexiones desde hace al menos 25 años.  Y que en este reportaje deja un rosario de frases que siguen siendo movilizadoras e inquietantes.  En los comentarios pueden marcar alguna de ellas…

BoffEntrevista a Leonardo Boff, para ser reproducida por quien esté interesado.

¿Cómo recibió usted la renuncia de Benedicto XVI?

R/ Yo desde el principio sentía mucha pena por él, pues por lo que conocía, especialmente de su timidez, imaginaba el esfuerzo que debería hacer para saludar al pueblo, abrazar a las personas, besar a los niños. Estaba convencido de que un día él aprovecharía alguna ocasión sensata, como los límites físicos de su salud y el menor vigor mental, para renunciar. Aunque se mostró como un papa autoritario, no estaba apegado al cargo de papa. Me sentí aliviado porque la Iglesia está sin un líder espiritual que suscite esperanza y ánimo. Necesitamos otro perfil de papa más pastor que profesor, no un hombre de la Iglesia-institución sino un representante de Jesús que dijo: “si alguien viene a mí, no le echaré fuera” (Evangelio de Juan 6,37), podía ser un homoafectivo, una prostituta, un transexual.

2. ¿Cómo es la personalidad de Benedicto XVI ya que usted mantuvo cierta amistad con él?

R/ Conocí a Benedicto XVI en mis años de doctorado en Alemania entre 1965-1970. Oí muchas conferencias de él pero no fui alumno suyo. Él leyó mi tesis doctoral: “El lugar de la Iglesia en el mundo secularizado” y le gustó mucho hasta el punto de buscar una editorial para publicarla, un tocho de 500 páginas. Después trabajamos juntos en la revista internacional Concilium, cuyos directores se reunían todos los años en la semana de Pentecostés en algún lugar de Europa. Yo la editaba en portugués. Esto fue entre 1975-1980. Mientras los demás hacían la siesta, él y yo paseábamos y conversábamos sobre temas de teología, sobre la fe en América Latina, especialmente sobre San Buenaventura y San Agustín, de los cuales él es especialista y a los que yo hasta hoy frecuento a menudo. Después en 1984 nos encontramos en un momento conflictivo: él como juez mío en el proceso del ex-Santo Oficio movido contra mi libro Iglesia: carisma y poder (Vozes 1981. Sal Terrae 1982). Ahí tuve que sentarme en la silla donde, entre otros, se sentaron Galileo y Giordano Bruno. Me sometió a un tiempo de “silencio obsequioso”, tuve que dejar la cátedra y me fue prohibido publicar cualquier cosa. Después de esto nunca más nos volvimos a encontrar. Como persona es finísimo, tímido y extremadamente inteligente.

3. Como cardenal fue su Inquisidor después de haber sido su amigo: ¿cómo vio usted esta situación?

R/ Cuando fue nombrado Presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex-Inquisición) me sentí sumamente feliz. Pensaba: finalmente tendremos un teólogo al frente de una institución con la peor fama que se pueda imaginar. Quince días después me respondió agradeciendo y decía: creo que hay aquí en la Congregación varios asuntos suyos pendientes y tenemos que resolverlos. Y es que prácticamente cada vez que publicaba un libro llegaban de Roma preguntas de aclaración que yo me demoraba en responder. Pero de Roma no viene nada que no haya sido enviado antes a Roma. Aquí en Brasil había obispos conservadores y perseguidores de teólogos de la liberación que enviaban las quejas de su ignorancia teológica a Roma con el pretexto de que mi teología podría hacer daño a los fieles. Ahí me di cuenta de que él ya había sido contaminado por el bacilo romano que hace que todos los que trabajan en el Vaticano rápidamente encuentren mil razones para ser moderados y hasta conservadores. Y entonces más que sorprendido quedé verdaderamente decepcionado.

4. ¿Cómo recibió usted ese castigo de “silencio obsequioso”?

R/ Tras el interrogatorio y la lectura de mi defensa escrita que está como anexo en la nueva edición de Iglesia; carisma y poder (Record 2008) son 13 los cardenales que opinan y deciden. Ratzinger es solo uno de ellos. Después someten la decisión al papa. Creo que el suyo fue un voto discrepante de la mayoría, porque conocía otros libros míos de teología, traducidos al alemán, y me había dicho que le habían gustado e incluso una vez, delante del papa en una audiencia en Roma, hizo una referencia elogiosa. Yo recibí el “silencio obsequioso” como lo haría un cristiano ligado a la Iglesia: lo acogí con calma. Recuerdo que dije: “es mejor caminar con la Iglesia que solo con mi teología”. Para mí fue relativamente fácil aceptar la imposición porque la Presidencia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB, en portugués) siempre me había apoyado y dos de sus cardenales, don Aloysio Lorscheider y don Paulo Evaristo Arns, me acompañaron a Roma y participaron, en una segunda parte, del diálogo con el cardenal Ratzinger y conmigo. Ahí éramos tres contra uno. Algunas veces pusimos al cardenal Ratzinger en aprietos pues los cardenales brasileros le aseguraban que las críticas contra la teología de la liberación que él había hecho en un documento recientemente publicado eran eco de los detractores y no un análisis objetivo. Y pidieron un nuevo documento positivo. Él acogió la idea y realmente lo hizo dos años más tarde. Y nos pidieron también, a mí y a mi hermano Clodovis que estaba en Roma, que escribiésemos un esquema y lo entregásemos en la Sagrada Congregación. En un día y una noche lo hicimos y lo entregamos.

monsenor-oscar-arnulfo-romero5. Usted dejó la Iglesia en 1992. ¿Le quedó alguna amargura de todo el affaire del Vaticano?

R/ Yo nunca dejé la Iglesia. Dejé una función dentro de ella, que es la de sacerdote. Seguí como teólogo y profesor de teología en varias cátedras, aquí y fuera del país. Quien entiende la lógica de un sistema cerrado y autoritario, poco abierto al mundo, que no cultiva el diálogo y el intercambio (los sistemas vivos viven en la medida en que se abren e intercambian) sabe que si alguien como yo no se alínea plenamente a tal sistema será vigilado, controlado y eventualmente castigado. Es similar al sistema de la seguridad nacional que hemos conocido en América Latina bajo los regímenes militares de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay. Dentro de esta lógica, el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio, ex-Inquisición), el card. J. Ratzinger condenó, silenció, depuso de la cátedra o transfirió a más de cien teólogos. De Brasil fuimos dos: la teóloga Ivone Gebara y yo. Por entender la referida lógica, y lamentarla, sé que están condenados a hacer lo que hacen con la mayor buena voluntad. Pero como Blaise Pascal dijo: “Nunca se hace el mal tan perfectamente como cuando se hace con buena voluntad”. Sólo que esta buena voluntad no es buena, pues crea víctimas. No guardo ningún rencor o resentimiento pues tuve compasión y misericordia de aquellos que se mueven dentro de esta lógica que, a mi modo de ver, está a años-luz de la práctica de Jesús. Además, es cosa del siglo pasado, ya pasado. Y evito volver a ello.

6. ¿Cómo evalúa usted el pontificado de Benedicto XVI? ¿Ha sabido manejar las crisis internas y externas de la Iglesia?

R / Benedicto XVI fue un eminente teólogo, pero un papa frustrado. No tenía el carisma de dirección y animación de la comunidad, como lo tenía Juan Pablo II. Desgraciadamente, será estigmatizado de manera reduccionista como el papado donde aumentaron los pedófilos, los homoafectivos no fueron reconocidos y las mujeres fueron humilladas, como en EE.UU.donde se negó el derecho de ciudadanía a una teóloga por cuestión de género. Y también pasará a la historia como el Papa que criticó fuertemente la teología de la liberación, interpretada a la luz de sus detractores, y no a través de las prácticas pastorales y libertadoras de obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que hicieron una opción seria por los pobres contra la pobreza y a favor de la vida y de la libertad. Por esta causa justa y noble fueron mal interpretados por sus hermanos en la fe y muchos de ellos detenidos, torturados y asesinados por los órganos de seguridad del estado militar. Entre ellos se encontraban obispos como el obispo Angelelli de Argentina y el Arzobispo Oscar Romero de El Salvador. Dom Helder fue el mártir que no mataron. Pero la Iglesia es más grande que sus papas y continuará, entre sombras y luces, prestando un servicio a la humanidad, a fin de mantener viva la memoria de Jesús y ofrecer una posible fuente de sentido en la vida más allá de esta vida. Hoy sabemos por los Vatileaks que dentro de la Curia romana están enfrascados en una feroz lucha por el poder, especialmente entre la corriente Bertone, actual Secretario de Estado, y el ex-secretario Sodano, ya emérito. Ambos tienen sus aliados. Bertone, aprovechándose de las limitaciones del papa, construyó prácticamente un gobierno paralelo. Los escándalos de filtración de documentos secretos de la mesa del Papa y del Banco del Vaticano, usado por los millonarios italianos, algunos de la mafia, para lavar dinero y enviarlo fuera, afectaron mucho al Papa. Y se fue aislando cada vez más. Su renuncia se debe a los límites de la edad y de las enfermedades, pero agravadas por estas crisis internas que lo debilitaron y que él no supo o no pudo atajar a tiempo.

CurasRojos7. El Papa Juan XXIII dijo que la Iglesia no puede ser un museo, sino una casa con puertas y ventanas abiertas. ¿Cree usted que Benedicto XVI intentó transfomar la Iglesia de nuevo en algo así como un museo?

R / Benedicto XVI es un nostálgico de la síntesis medieval. Reintrodujo la misa en latín, escogió vestimentas de los papas renacentistas y de otros tiempos pasados, mantuvo los hábitos y ceremoniales palaciegos, a quien iba a comulgar le ofrecía primero el anillo papal para que lo besase y luego le daba la hostia, cosa que ya no se hacía. Su visión era restauracionista y es un nostálgico de una síntesis entre cultura y fe que existe muy visible en su Baviera natal, cosa que él comentaba explícitamente. Cuando en la Universidad donde él estudió, y yo también, en Munich, vió un cartel anunciándome como profesor invitado para dar una conferencia sobre las nuevas fronteras de la teología de la liberación pidió al decano posponerla sine die. Sus ídolos teológicos son San Agustín y San Buenaventura, que mantuvieron siempre gran desconfianza de todo lo que venía del mundo, contaminado por el pecado y necesitado de ser rescatado por la Iglesia. Es una de las razones que explican su oposición a la modernidad a la que ve bajo la óptica del secularismo y el relativismo y fuera del ámbito de influencia del cristianismo, que ayudó a formar Europa.

8. ¿La iglesia, a su juicio, va a cambiar la doctrina sobre el uso del condón y la moral sexual en general?

R/ La iglesia debe mantener sus convicciones, las que estima irrenunciables como el tema del aborto y la no manipulación de la vida. Pero debería renunciar al estatus de exclusividad, como si fuera la única portadora de la verdad. Debe entenderse dentro del espacio democrático, en el cual su voz se hace oír junto a otras voces. Y las respeta e incluso está dispuesta a aprender de ellas. Y cuando sea derrotada en sus puntos de vista, debería ofrecer su experiencia y tradición para mejorar donde pueda mejorar y aligerar el peso de la existencia. En el fondo, ella tiene que ser más humana, más humilde y tener más fe, en el sentido de no tener miedo. Lo que se opone a la fe no es el ateísmo, sino el miedo. El miedo paraliza y aísla a las personas de los demás. La Iglesia debe caminar junto a la humanidad, porque la humanidad es el verdadero Pueblo de Dios. Ella lo muestra más conscientemente, pero no se apropia exclusivamente de esta realidad.

9. ¿Qué debe hacer el futuro Papa para evitar la emigración de tantos fieles a otras Iglesias, especialmente a las pentecostales?

R / Benedicto frenó la renovación de la Iglesia incentivada por el Concilio Vaticano II. No acepta que haya rupturas en la Iglesia, así que prefirió un punto desem-porta706 vista lineal, reforzando la tradición. Sucede que la tradición del siglo XVIII y XIX se opuso a todos los logros modernos, de la democracia, de la libertad religiosa y otros derechos. Él ha tratado de reducir la Iglesia a una fortaleza para defenderse de estas modernidades y veía el Vaticano como un caballo de Troya a través del cual podían entrar. No negó el Vaticano II, pero lo interpretó a la luz del Concilio Vaticano I, que está centrado en la figura del Papa con poder monárquico, absoluto e infalible. Así que se produjo una gran centralización de todo en Roma, bajo la dirección del Papa que, ¡pobre!, tiene que conducir una población católica del tamaño de la de China. Tal opción ha traído un gran conflicto en la Iglesia e incluso en episcopados enteros, como el alemán y el francés, y ha contaminado la atmósfera interna de la Iglesia con sospechas, creación de grupos, emigración de muchos católicos de la comunidad y acusaciones de relativismo y de magisterio paralelo. En otras palabras, en la Iglesia ya no se vivía una fraternidad franca y abierta, un hogar espiritual común a todos. El perfil del nuevo Papa, en mi opinión, no debe ser la de un hombre de poder y ni un hombre de la institución. Donde hay poder no existe amor y la misericordia desaparece. Debería ser un pastor, cercano a los fieles y a todos los seres humanos, independientemente de su situación moral, política y étnica. Debería tener como lema las palabras de Jesús, que ya he citado: “Si alguno viene a mí, yo no le echaré fuera”, pues Jesús acogía a todos, desde a una prostituta como Magdalena hasta un teólogo como Nicodemo. No debería ser un hombre de Occidente que ahora se ve como un accidente de la historia, sino un hombre del vasto mundo globalizado que sienta pasión por los pobres y el grito de sufrimiento de la Tierra devastada por la avaricia consumista. No debería ser un hombre de certezas sino alguien que animase a todos a buscar los mejores caminos. Lógicamente se orientaría por el Evangelio pero sin espíritu proselitista, con la conciencia de que el Espíritu siempre llega antes que el misionero y el Verbo ilumina a todo hombre que viene a este mundo, como dice  el evangelista san Juan. Debería ser un hombre profundamente espiritual y abierto a todos caminos religiosos para juntos mantener viva la llama sagrada que existe en cada persona: la presencia misteriosa de Dios. Y, por último, un hombre de profunda bondad, al estilo del Papa Juan XXIII, con ternura por los humildes y con firmeza profética para denunciar a aquellos que promueven la explotación y hacen de la violencia y de la guerra instrumentos de dominación de los demás y del mundo. Que en las negociaciones que los cardenales hacen en el cónclave y en las tensiones de las tendencias, prevalezca un hombre con este tipo de perfil. Cómo el Espíritu Santo obra ahí es misterio. Él no tiene otra voz ni otra cabeza que las de los cardenales. Que el Espíritu no les falte.