Viernes light: Hablando de dialogar…

Hace unos días atrás, en ocasión de cumplir el primer año del blog, señalaba la importancia que tienen  para mí los comentarios que recibo, como forma clave del aprendizaje que ha conllevado la experiencia de “bloguear”.  Justamente, a partir de publicar hace varios meses atrás una entrada sobre las hilanderas del Tinku Kamayu -gracias a la invitación de World Vision España y su iniciativa Házlo realidad!-, pude retomar el contacto con este valioso grupo de mujeres del oeste Argentino. 

En esta nueva  comunicación me comentaban que están actualizando su página web, todavía en construcción en http://www.tinkusantamaria.com.ar/, por lo que vale guardar el enlace para ser de los primeros en anoticiarnos sus novedades.  Mientras tanto, con mucho gusto abro este  espacio para que las hilanderas cuenten con su propia voz su historia, su trabajo, y su forma de contactarlas. 

El Tinku Kamayu

Somos un grupo de expertas hiladoras y tejedoras que transformamos de manera manual la fibra de llama y la lana de oveja en hilados y luego  en prendas de diseño que conservan la naturalidad, suavidad y colores de la materia prima que utilizamos.  Cada indumentaria se crea con un toque típico y artístico del lugar, además de entrelazar los hilos con las emociones de humildad,  paciencia y creatividad con las que trabajamos.

HISTORIA

El Tinku Kamayu que significa  “Reunidas para trabajar”, es una experiencia de trabajo comunitario y de rescate de técnicas ancestrales y vivencias culturales de los valles calchaquíes,   fusionada con  el más excelso compromiso de crear prendas únicas, diferentes y de calidad para nuestros clientes.

Nacimos impulsados por  el desafió de generar valor ante las circunstancias de crisis económica del año 2001 en nuestro país. Comenzamos trabajando en un  salón prestado y con los recursos que cada una podía aportar, pero con la experiencia de fé de ser constantes en la ayuda mutua y en la confianza de la providencia divina, gestionamos y fuimos recibiendo todo aquello que necesitábamos; es así que para el año 2004  pudimos comprar nuestro terreno y construir el edificio actual en el que trabajamos y desde entonces somos un grupo consolidado de 14 mujeres que nos dignificamos con el trabajo y con la espiritualidad de la unidad.

MATERIA PRIMA

Usamos fibra de llama y lana de oveja que nos abastecen los productores locales, a las cuales les realizamos un minucioso proceso de limpieza y preparado antes de ser hilados en ruecas especialmente preparadas para mantener la naturalidad y suavidad de la materia prima.

La clasificación de la lana se hace teniendo en cuenta una serie de características: finura, longitud, regularidad en el grado de ensortijado y uniformidad, resistencia y alargamiento, elasticidad, flexibilidad, color, brillo y rendimiento.

La fibra de llama es multicromática, resistente y transmite siete veces más el calor que la lana de oveja, lo que lo hace abrigado pero liviano, además de ser suave y sedoso.

La lana de oveja es cálida, resistente, absorbente, elástica, flexible y químicamente  invulnerable a la acción de los ácidos y solventes orgánicos lo que le permite ser teñida con tintes artificiales si se desea.

Los tejidos de nuestra materia prima se caracterizan entonces por la confortabilidad en el uso.

LOCALIZACIÓN

El establecimiento de la Cooperativa en formación Tinku Kamayu se encuentra ubicado sobre la ruta provincial N° 39-Lampacito- Santa María- Catamarca-Argentina. Telf: +5403838425531

www.tinkusantamaria.com.ar

www.facebook.com/Tinkusantamaria
(Vale la pena visitarlo pronto, para ver increíbles fotos de sus producciones…)

Género, Derechos y Sensibilidad Cultural en la Evaluación del Desarrollo

La Sociedad Americana de Evaluación (AEA) cuenta con una iniciativa muy interesante llamada AEA365: A tip-a-Day by and for Evaluators, la cual consiste en un blog con entradas breves sobre temáticas diversas vinculadas al mundo de la evaluación: herramientas innovadoras, discusión y presentación de ideas, recursos didácticos, etc.  Tal como su nombre lo indica, diariamente encontramos una nueva entrada, las cuales suelen estar organizadas con cierta lógica de presentación. Por ejemplo,  tanto Evaluateca como Al Borde del Caos tuvieron su espacio en el marco de semanas dedicadas a evaluadores que bloguean. 

En esta ocasión me llega a través de la lista de correo de la ReLAC la versión en castellano de la entrada que publicaran en AEA365 hace unos días atrás las colegas Silvia Salinas-Mudler y Fabiola Amariles. Como la temática me parece muy relevante para los propósitos del blog, accedieron con generosidad a que lo compartiéramos aquí.  Gracias nuevamente, colegas! 

Somos Silvia Salinas Mulder, antropóloga boliviana, activista feminista y consultora independiente, y Fabiola Amariles, economista colombiana, fundadora y directora de “Aprendizaje para el Impacto” (Learning for Impact). Hemos trabajado durante varios años como evaluadoras externas de programas de desarrollo en América Latina. Las siguientes ideas pueden ayudar a poner en práctica los principios de la evaluación con enfoque en género y derechos humanos en contextos complejos y multiculturales.

Lección aprendida: Los Términos de Referencia (TdR) de una evaluación no están grabados en piedra.

Sugerencia: Reformular las preguntas de evaluación, a menudo convencionales, así como otros aspectos del proceso de evaluación, para asegurarse de visibilizar los asuntos de género y derechos humanos, y recoger evidencia del cambio (o ausencia de cambio) en las vidas de las mujeres. Tener en cuenta los asuntos específicos del contexto y las dinámicas de género, así como los patrones culturales, tales como los efectos de la migración en los roles familiares y los procesos de toma de decisiones en algunas comunidades agrícolas.

Lección aprendida: Algunos actores/as tienen cansancio de las entrevistas, mientras que otras personas, especialmente las mujeres rurales, están ansiosas de ser escuchadas.

Sugerencia: Use la creatividad, las técnicas de evaluación son el medio y no el fin, por lo tanto pueden ser continuamente creadas, recreadas y adaptadas a cada situación y contexto. Por ejemplo, utilice “conversatorios” (mesas redondas), a cambio de los grupos focales, reuniendo a actores con diversas trayectorias y perspectivas para discutir sobre un tema en particular de la evaluación; los grupos participantes suelen apreciar estos espacios de reflexión y sienten motivación para hablar desde perspectivas no convencionales, mientras que las/os evaluadores  obtienen una visión holística del tópico. Los dibujos, los  juegos de roles y otras técnicas de la educación popular también pueden facilitar la participación de los grupos marginados, incluyendo a las mujeres analfabetas.

Lección aprendida: Las respuestas a sus preguntas pueden no contener asuntos clave de género y de derechos humanos para entender cómo se está produciendo el cambio.

Sugerencia: Conocer los patrones culturales y de comunicación específicos de género es crucial para un intercambio efectivo. En todo caso, las entrevistas deben tratarse como diálogos en los que las personas tienen la oportunidad de expresar sus prioridades y puntos de vista. No limite sus interacciones a una dinámica de preguntas y respuestas. Permita que las personas hablen libremente, y “escuche activamente” para descubrir lo esencial. Respete e interprete los silencios y no insista en las respuestas a sus preguntas, mejor concéntrese en tratar de entender el significado oculto de cada reacción. Esto permitirá una eventual reconstrucción de cómo se está produciendo el cambio (Teoría del Cambio) para la intervención y el contexto específicos, incluso si ello no ha sido explícitamente diseñado en el proyecto. Además, como evaluadores tendemos a centrarnos en la comunicación verbal, haciendo caso omiso de la importancia del tono y los gestos. Asegúrese de estar alerta a los mensajes clave menos explícitos.

Recursos:

  • Haga clic aquí para las directrices sobre el diseño de una Teoría del Cambio.