Había una vez….. Evaluación y narración de historias

Publicado originalmente en
Evaluations That Make A Difference

La Verdad , desnuda y fría , había encontrado cerrada todas las puertas de la aldea.
Su desnudez asustaba a la gente.
Cuando la Parábola la encontró,
ella se acurrucó en un rincón, temblando y con hambre.
Compadeciéndose de ella, la Parábola la protegió y la llevó a su casa.
Allí, vistió  a la Verdad con la Narración , la calentó y la envió de nuevo.
Vestida con la Narración , la Verdad volvió a llamar a las puertas de los aldeanos
y fue recibida fácilmente en sus casas. Ellos la invitaron a comer en su mesa
y a calentarse junto al fuego.

Historia judía de enseñanza ( Annette Simmons, The Story Factor )

Las historias o narraciones son  auténticas expresiones humanas que nos transportan a la esencia de la experiencia. ¿Por qué las historias son tan poderosas? Hay varias razones para ello:

Las historias son una forma esencial de comunicación. Durante siglos, el intercambio de experiencias a través de historias ha sido un método fundamental de la comunicación humana. Historias populares y cuentos de hadas se transmiten de generación en generación a fin de compartir costumbres e ideas.

storytellingLas historias conllevan conexiones. Cuando escuchamos historias, nuestra imaginación añade imágenes y detalles que nos conectan con la historia. Nos solidarizamos con los personajes y situaciones de la historia porque entendemos los detalles de sus vidas.

Las historias son nuestra forma de pensar. Las historias son nuestro medio de explicar cómo funcionan las cosas. Ellas nos ayudan a entender nuestro lugar en el mundo, a crear nuestra identidad, y a definir y enseñar valores sociales.

Las historias proporcionan orden. Podría decirse que cada vez que se describe una experiencia (por ejemplo, un proyecto o un programa), estamos narrando una historia. Por tanto, es lógico utilizar la narración para transmitir cómo la evaluación ha “marcado la diferencia”. A través de una hábil narración, podemos aprender y aplicar las enseñanzas de los buenos evaluadores.

Nos conectamos a través de historias. La narración de historias es una de las mejores formas de enganchar a un público. La información se transmite aparentemente sin esfuerzo, a la vez que se refuerzan la comprensión y el aprendizaje. Los seres humanos somos realmente buenos en contar historias y aprender de ellas.

Las historias involucran a nuestro hemisferio cerebral derecho, y disparan nuestra imaginación. Al igual que al leer un buen libro o ver una película conmovedora, las historias dejan una marca en nosotros que dura mucho más tiempo que cualquier informe de hojas de cálculos o asignación de activos.

En el proyecto Evaluaciones que Marcan la Diferencia (en Inglés, con botón de traducción al Español), nos proponemos explorar cómo las narrativas y el relato de historias pueden facilitar la transferencia de conocimientos y el aprendizaje. Creemos que la narración puede tener un profundo impacto en los diferentes actores o partes interesadas en los procesos de evaluación. La narración de historias permite a los análisis  cobrar vida en un contexto emocional que resulta relevante para los tomadores de decisiones.

Creo que el campo de la evaluación ha subestimado el poder de una buena historia. Tendemos a hablar de estrategias, números y puntos de referencia, en lugar de interacciones humanas, experiencias y vida de actores clave. Este proyecto -subtitulado Historias de Evaluación de Todo el Mundo- tiene como objetivo profundizar en el poder de las historias al interior del campo de la evaluación.

En una entrada en el blog del proyecto , Ramón Crespo preguntó: ¿Qué pasa si las evaluaciones que marcan la diferencia son aquellas que crean las condiciones para el cambio? Ésta es una pregunta importante, por cierto. Justamente, cuando Ramón elabora su respuesta, hace referencia a elementos centrales de la narración de historias . Él escribió :

Las evaluaciones pueden crear las condiciones para el cambio de muchas maneras diferentes :
Al dar voz a los que normalmente no tienen la oportunidad de expresar sus puntos de vista ;
Al desafiar a los responsables de programas con preguntas incómodas, conduciéndolos hacia la próxima etapa de su desarrollo organizacional ;
Al alentar la discusión de los resultados entre las partes interesadas, utilizando un formato abierto (por ejemplo, taller ) dirigido a promover el cambio en lugar de presentar un informe cerrado basado en las interpretaciones de un solo “experto”.

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Voz , preguntas , discusiones … Elementos clave que seguramente tendremos presente al describir y narrar las evaluaciones que marcan la diferencia. ¡Los tendremos al tanto!

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