Somos mucho más que dos… Sí, siete mil millones

Las Naciones Unidas sacó sus cuentas y declaró que esta semana, en este barrio llamado Planeta Tierra, somos ya siete mil millones de seres humanos.  E incluso se permitió identificar simbólicamente a la persona número ídem: Danica Camacho, en las Filipinas.  Si te interesa saber, por ejemplo, a cuánto ascendía la población del planeta el día de tu nacimiento (y por tanto conocer “tu número”), puedes visitar el servicio que ofrece estos días el periódico  The Guardian.

La ocasión se ha prestado para reavivar debates sobre si los vecinos somos muchos, si somos pocos, si alcanza la comida para todos, si el planeta resiste a todos los que estamos, etc., etc.  En este debate tiendo a situarme con aquellos que piensan que la población no es el problema… en sí misma.  En un mundo donde NO escasea la producción de  alimentos, el problema pasa por otro lado. El siguiente video me parece a mí apunta a mostrar algo de la naturaleza humana, que muchas veces solemos olvidar.

 

Pues bien… si tuvieras que escribir unas líneas de bienvenida a nuestra habitante estrella número siete mil millones,¿qué le dirías? Debajo del post, en los comentarios,  se aceptan mensajes para Danica… Luego se los haremos llegar a la nueva chica del barrio…  😉

Viernes Light: Donar y Apadrinar -sorpresas nos da la vida-

(english subtitles in the second video 😉 )

El valor de donar y apadrinar se explica solo en este video…

La Fundación Khanimambo nos pregunta si a veces nos  cuesta estar de buen humor… Como seguramente es así, nos invitan a asociarnos a ellos (qué buena frase!) y nos harán llegar sus donativos de felicidad.

Los podemos seguir en Facebook, Twitter, y YouTube. Y si te hicieron sonreir y pensar, te invito a que compartas en tus redes esta idea fresca y cuestionadora. #dejateayudar

 

Share Fair -Feria del Intercambio-: #sfrome

Sobre fines de Septiembre pasado me llamó la atención en Twitter la presencia continua y muy animada de la etiqueta o hashtag #sfrome. No tardé mucho en curiosear y anoticiarme que la misma refería a la Share Fair (Feria del Intercambio) que estaba teniendo lugar en Roma, y que los temas que se tuiteaban con enorme entusiasmo tenían que ver con desarrollo rural, ambiente, gestión del conocimiento, seguridad alimentaria, y tecnologías de la comunicación.  Pronto descubrí también que una querida amiga y colega, Denise Senmartin, estaba haciendo de las suyas por ahí, tuiteando y mandando links de fotos, etc. 

Conocí a Denise hace unos tres años, cuando ella  vivía y trabajaba en la bella (pero fresca) Holanda. Ahora su camino la ha llevado a la bella (y más calurosa) Barcelona, donde estudia, trabaja y bloguea en Diáspora Café: ideas y prácticas sobre desarrollo usando las Tics.  Hace unos meses atrás ya había aceptado mi invitación a participar en una video conferencia en el marco del curso Web 2.0 y Gestión del Conocimiento, y me pareció muy oportuno invitarla ahora a que nos compartiera aquí su experiencia en el evento de la Share Fair.  Por tanto, y  sin más prolegómenos, demos la bienvenida a la primera bloguera invitada de Al Borde del Caos y su racconto de la Share Fair… 

Gracias Denise! 

Este setiembre tuvo lugar en Roma la segunda Share Fair, o Feria del Intercambio, dedicada a los temas de desarrollo rural, ambiente, seguridad alimentaria, agricultura y medios sociales. La Feria es un foro para intercambiar experiencias de una manera no convencional, donde tres aspectos hacen de este evento algo que valga la pena el viaje:

1. Formato: El éxito de este evento reside no solo en su dinámica, sino en el interés y compromiso de los participantes en ir mas allá de las presentaciones formales y de acatar el pedido de ‘zona libre de power points’, para propiciar un diálogo fluido y aprovechar todos los momentos brindados para el aprendizaje e intercambio. Sí, claro que es agotador, pero del bueno! Los participantes, mas de 180 y provenientes de Africa, Asia, Latinoamérica, Norteamérica y Europa, proponen los temas a tratar, y las sesiones se llevan a cabo en metodologías de intercambio de conocimientos como World Cafes, Espacio Abierto, y Ayuda de Pares. Tuve la oportunidad de facilitar una de las sesiones dedicadas a modelos innovadores de negocios, basados en experiencias de producción de arroz en Mali, de mandioca en Zambia, y de pistacho en Irán. Con la metodologia de World Cafe, donde los participantes rotan llevando sus preguntas y conocimientos de una mesa de cafe a otra, se debatieron los tres casos, sus desafios y posibles maneras de abordarlos (Ver: Implementation of the business model approach – linking farmer groups to buyers ).

2. Uso de medios sociales: Todas las sesiones de la Feria fueron también cubiertas mediante el uso de medios sociales, utilizando no solo Twitter (con la etiqueta oficial del evento #sfrome) y Flickr sino también breves informes que iban siendo subidos a dos blogs (SharefairBlog e IFADBlog ) para mantener informados a todos los interesados y como una manera de crear la memoria del evento de una manera dinámica y colectiva.

3. Puertas abiertas: La trasmisión en vivo y simultánea de las sesiones desde una de las salas permitió no solo ampliar la audiencia, sino tambien valorar la oportunidad de estar participando y poder compartir con el resto del mundo lo que estaba sucediendo. Hasta en el cierre final en un plenario a todas voces moderado por Nancy White, estando todos parados e intercambiando en sub grupos, se tenía en mente a aquellos que observando por camarita, opinaban y enviaban comentarios. Creo que todos salimos de este evento con energías renovadas y con la convicción de que el intercambio de saberes puede tener lugar de una manera alternativa.

El viernes 30 de setiembre, ya concluída la Feria, tuvo lugar el encuentro anual de la Comunidad de Saberes Compartidos para el Desarrollo (KM4DevSIWA en castellano). Fue un día dedicado al “intercambio sobre el intercambio”, para el cual utilizamos la metodología de Espacio Abierto. Hasta la presentación y explicación de la metodología fue abierta, con voluntarios para explicar cada parte de la introducción. Lo que se buscaba era que todo el evento fuera compartido, incluida la facilitación. Los temas propuestos para trabajar se fueron multiplicando y las sesiones se sucedieron en los rincones elegidos, con la moderación de aquellos que propusieron el tema.

También los participantes fuimos de tanto en tanto contando via tweets lo que sucedía, utlizando la etiqueta #km4dev. Al final de la jornada, un voluntario por sesión presentó los tres puntos principales de su intercambio. Yendo de sesión en sesión, y hasta facilitando la que yo misma propuse sobre las tensiones teoría/práctica, me hizo preguntarme cuántas veces, como facilitador, uno se apropia del rol de tal manera que hasta puede llegar a cuestionar si alguien se atreve a aportar sobre la metodología de trabajo. Qué mas podemos querer que la apropiación del proceso por parte de todos? También tuvimos la reunión de Editores de la revista de Knowledge Management for Development, equipo que trabaja de manera virtual por lo que encontrarnos para coordinar las actividades cara a cara fue un privilegio!

Y con una ola humana como agradecimiento a los organizadores, la jornada llegó a su fin, con el compromiso de continuar generando espacios alternativos de intercambio en cada oportunidad que tengamos, poniendo las nuevas tecnologías al servicio del desarrollo de prácticas de cambio social, y sobre todo, de maneras de liberar y multiplicar los saberes y tanta experiencia positiva aun desconocida.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Diaspora Café?  En este momento y camino que recorro hacia nuevos desafíos, intentando hallar esos puntos donde lo académico-científico y la práctica social se encuentran y fortalecen entre sí, un evento de este tipo cuestiona y hace repensar la manera de intercambiar saberes, ideas y porqué no, corazonadas. Espero poder seguir haciendo uso de este espacio y de las redes sociales como una pequeña contribución a los esfuerzos de tantos, en muchos rincones del mundo, por abrir y ampliar el acceso al conocimiento.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa

En estos días se ha venido desarrollando “The 2nd Aid Blog Forum“, impulsado por J. de Tales from the Hood. En esta ocasión, el tema ha sido “Admitiendo Errores”, impulsado por una corriente creciente de reflexión que apuesta por un mayor espacio para el reconocimiento de los errores que se cometen en las acciones de desarrollo, cooperación y ayuda humanitaria. Una expresión relevante de esta tendencia puede verse en el sitio Admitting Failure, con el sugestivo encabezado “Aprendiendo de lo que no funciona bien, creando espacio para lo que sí” (valga la traducción libre 😉 ).

Las reflexiones volcadas en los distintos blogs publicados hasta el momento son realmente interesantes, y llevan a darle varias vueltas de tuerca a este asunto. Para sumar mis dos centavos al foro, comento dos experiencias personales, ambas desde la perspectiva de la evaluación:

1) Hace varios años atrás me tocó estar cerca de la implementación y evaluación interna de una experiencia de desarrollo rural. La misma había resultado,por decirlo delicadamente, muy desequilibrada en sus efectos. Apenas una fracción muy menor de los participantes había implementado la propuesta técnica sugerida, mientras que en la enorme mayoría de los casos se detectaba abandono y desvinculación de la misma. Tras un tiempo de reflexión sobre la experiencia, pude  publicar mi visión de lo sucedido en este caso, procurando extraer algunas lecciones a futuro. El punto es que al momento de publicar mi reflexión, yo seguía siendo parte del mismo programa que analizaba en el artículo. Apenas el artículo vio la luz, una alta autoridad del programa elevó sus quejas, trajo a colación la conocida frase “los trapitos sucios se lavan en casa”, y presionó para mi despido. La intervención de otros funcionarios, así como la defensa que de mi caso hiciera mi jefe directo, disiparon esa posibilidad.

2) En el marco de la evaluación de un programa de desarrollo rural, el reporte final que presentamos con un colega tuvo que ser corregido varias veces -a pedido del Supervisor de la evaluación- a fin de “suavizarlo”. En sus comunicaciones nos decía lo siguiente:
Recuerden que estos informes, luego de aprobados por la coordinación nacional del programa, pueden ser vistos por distinta gente (del Banco Mundial, autoridades del Ministerio, otros consultores), y debemos enviarlos a las regiones evaluadas, en donde también lo pueden ver distintas personas. No existe una cultura del seguimiento y de la evaluación como un punto de reflexión para mejorar. En general, especialmente las autoridades, los toman como un “juicio” para castigar, por eso es que estoy pidiendo estos cambios.
Finalmente, acordamos una versión final del informe donde las ideas fundamentales que queríamos señalar estaban presentes. Sin embargo, sentimos también que las mismas habían perdido gran parte de su fuerza original al haberse eliminado las referencias comparativas tanto con con el Manual Operativo del programa, así como con la realidad de ejecución del programa en otras regiones. Si bien varias de nuestras recomendaciones iniciales se mantuvieron, aquellas que resultaban para el criterio del Supervisor como “potencialmente hirientes” fueron suprimidas.

Sin duda que estos ejemplos brevísimamente presentados pueden dar pie a múltimples reflexiones, muchas de ellas ajenas al propósito de esta entrada. Me interesa rescatar de ellos la fuerte dificultad en el reconocimiento de errores, fallas y problemas en la implementación de acciones de desarrollo, vinculada estrechamente con la ausencia de una cultura evaluativa, donde el énfasis mayor o único pasaría por la rendición de cuentas, y el factor de aprendizaje quedaría minimizado. Aquí está, me parece a mí, un nudo central a resolver en el movimiento del reconocimiento de los errores. Por un lado, es importante, necesario y bienvenido un movimiento que se oriente a dar cuenta de cómo las acciones de desarrollo… fallan. Pero al mismo tiempo, poco avanzamos si nos quedamos apenas en ese primer paso. Es necesario aprender de los errores, pues el simple reconocimiento de los mismos no pasaría de ser un acto de expiación personal/institucional, casi sin efecto alguno.

En tal sentido, el movimiento de Sistematización de experiencias, con fuerte raigambre en América Latina, ha venido planteando con claridad que hay un desafío no sólo metodológico o técnico en aprender de nuestras prácticas, sino fundamentalmente político.  La biblioteca virtual de Sistematización (alojada en la web del CEP Alforja, y perteneciente al Programa Latinoamericano de apoyo a la sistematización del CEAAL) es un buen lugar para indagar y conocer sobre el enfoque, al igual que el muy dinámico grupo de Sistematización y Evaluación de la ReLAC.  El interés por la Sistematización en foros extra-regionales ha tenido este año al menos dos ejemplos a marcarlar:  la ponencia de Esteban Tapella en la conferencia Systemic Approaches in Evaluation (GIZ, Enero de 2011), así como la presencia del maestro Oscar Jara en la Cesta de Aprendizaje en la Universidad Politécnica de Valencia (de cuyos frutos confiamos tener novedades pronto 😉 ).

En todos los casos, la Sistematización asume que más allá de identificar buenas prácticas, el reconocer errores y dar cuenta de fallas, debe generar aprendizajes.  Aprender, a fin de cuentas, no es un acto de contrición…

Viernes light: el Think Tank de Ghana para el 1º mundo

De acuerdo a (la tía) Wikipedia, Think tank es una expresión inglesa muy utilizada en castellano, traducible literalmente como “tanque de pensamiento“, la cual se ha intentado adaptar con distintas expresiones que no han alcanzado un uso extenso («laboratorio de ideas», «fábrica de ideas», «centro de pensamiento», «depósito de ideas», etc.).  La expresión refiere por lo general a institutos de investigación de las ciencias sociales, con vínculos explícitos o implícitos hacia partidos políticos y grupos de presión, y cuya actividad clave consiste en la reflexión intelectual sobre asuntos estratégicos de política y economía.  Una reflexión sobre su historia y características puede verse también aquí.

Algunos ejemplos interesantes son los trabajos que hace el ODI en el blog On Think Tanks (en este caso, con una artículo sobre complejidad), la reflexión sobre los escasas instituciones que trabajan en el campo de lo social en España, y demás.

Pues bien, uno podría preguntarse qué sentimos si el Think Tank viene del Sur global, como por ejemplo de Ghana…

El ThinkTank Unidad Móvil de Ghana es un trailer con forma de lágrima, construido y diseñado para viajar al llamado “Primer Mundo”, donde recoge temas de interés de varias comunidades locales. Los problemas recogidos son luego enviados a centros de investigación en Ghana, Cuba, El Salvador, México, Serbia, Irán, Afganistán  y/u otros países, donde  se desarrollan estrategias de acción. El trailer regresa entonces a las comunidades antes visitadas anteriormente, esta vez como una estación de trabajo, colaborando con los miembros de la comunidad para aplicar las estrategias recibidas de esta red mundial de grupos Think Tak -ya sea que parezcan poco práctico o bien brillantes para las comunidades afectadas.  Ghana ThinkTank  invierte el flujo habitual de los conocimientos técnicos de países “desarrollados” a los “en desarrollo” de una manera lúdica y provocadora.

El brillante texto y la iluminadora  fotografía vienen del blog Africa is a Country.  Y en un ejercicio similar de Ciencia Ficción (¿o no tanto?), los amigos de 3.500 millones se preguntan ¿Y si España empezase a recibir ayuda al desarrollo?

Buen finde!

ACTUALIZACION:

Luego de publicar el post me encontré con la página oficial de Ghana Think Tank, su cuenta en twitter (@GhanaThinkTank), y un video imperdible!

Si me das un pez…

Hoy 16 de Octubre tenemos dos celebraciones muy especiales.

Una de ellas es el Día Mundial de la Alimentación, proclamado como tal el año 1979 para conmemorar la fecha de la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El propósito de este día es aumentar la conciencia sobre el problema alimentario mundial, a la vez que fortalecer los movimientos en solidaridad por la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.  El contexto en el cual este día nos encuentra es sin duda muy fuerte: la hambruna en el Cuerno de África, y la realidad de la mitad de la población mundial malnutrida, en un mundo en que los alimentos no escasean.

El estudio de Ignacio Trueba y Andrew MacMillan Cómo erradicar el hambre en tiempos de crisis: Actúa ya! señala que desde mediados del siglo XX aumentó un 40% la disponibilidad de alimentos por persona, existiendo por tanto volúmenes para dar de comer a todos quienes habitamos este mundo. Al mismo tiempo, mil millones de personas enfrentan situaciones de hambre crónica, y una cifra superior enfrenta déficits de minerales y vitaminas, mientras mil quinientos millones padecen enfermedades vinculadas directamente con la obesidad. Un dato complementario a este panorama es que una tercera parte de los alimentos producidos se desperdicia, ya sea por problemas de conservación y transporte, como por convertirse en sobras en el plato que irán a la basura.

Si bien por un lado hay un componente de compromiso personal, individual y social, por mejorar nuestras prácticas de compra, alimentación y desecho de comida, un elemento estructural ha ido ganando peso decisivo en los últimos años: el hambre cotiza en la bolsa de valores. El artículo al cual lleva el link anterior es sumamente esclarecedor, vale la pena leerlo completo, pero sirvan como muestra estos botones de información:

  • en el mundo financiero nunca se ha producido tal volumen de inversión en las materias primas agrícolas.
  • el pan del mundo atrae a inversores a los que les interesan tan poco los cereales como, anteriormente, las empresas punto.com o las hipotecas subprime.
  • según el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, el coste de los productos alimenticios experimentó un alza del 39% en el curso de un año. Los precios de los cereales subieron un 71%, al igual que los de los aceites y grasas destinados a la alimentación.
  • desde junio del año pasado, 44 millones de personas han caído bajo el umbral de la pobreza sólo a causa del incremento de los precios de los alimentos.
  • un consultor de inversiones en materias primas denomina “efectos colaterales no deseados del mercado” al hecho de que los más pobres entre los pobres no puedan permitirse comer
  • que la comida haya mutado en objeto de especulación en Wall Street tiene sobre todo que ver con un cambio fundamental: la reciente metamorfosis del mercado de productos alimentarios en un mercado financiero

Cuando Goldman Sachs gobierna el mundo, las acciones necesarias para revertirlo no pueden agotarse en prácticas individuales y voluntaristas. Un día como éste puede sumar su grano de arena para anoticiarnos, concientizarnos, y cuestionarnos qué podemos hacer.  Por ejemplo, entender mejor y difundir porqué sucede el hambre, como lo hace el siguiente video de la organización 1 Billion Hungry.

Desde la reflexión y la práctica del desarrollo no hay recetas (muy útiles para lo simple, antes que para lo complejo de esta realidad). Pero sí hay ciertos principios que resuenan y aparecen una y otra vez, y que vale la pena tener siempre a mano. Uno de ellos se hace claramente presente en este pensamiento de Ricardo Levins Morales.


Si me das un pez, me habrás alimentado por un día. Si me enseñas a pescar, entonces me habrás dado de comer hasta que el río esté contaminado o la costa sea incautada para  el desarrollo. Pero si me enseñas a organizarme, sea cual sea el desafío, me podré unir con mis pares y crearemos nuestra propia solución
.

En Twitter, el día de hoy Domingo 16 de Octubre, se podrán encontrar posts super diversos bajo la etiqueta #bad11… valdrá la pena darle una mirada, al igual que al sitio http://blogactionday.org/ La blogósfera se mueve! Y si no me creen, vean aquí

La otra celebración que cabe hoy –al menos en Argentina-, es el día de la Madre. Y sin dudas que no es difícil encontrar un vínculo entre ambas fechas. Una línea final, entonces, para saludar a mis dos madres preferidas: la que me hizo hijo, y la que me hizo padre:

Madre: mesa, banquete, alimento integral.
Madre: nutrición, energía, soporte espiritual

Salud, Mujeres!

Viernes light: apuntándole a los Objetivos del Milenio

Hoy estamos a 4 años y 78 días del 2015, fecha para la cual las Naciones Unidas (UN) se propuso alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.  El conteo lo va llevando el sitio MDG Monitor, el cual presenta varias herramientas para ir siguiendo de cerca los avances (o retrocesos) que se van dando respecto a los ocho grandes objetivos establecidos.

Una visión alternativa la brinda Gado Mwampembwa, humorista gráfico:

(recibido vía Aid on the Edge of Chaos)