Viernes light: No te des por vencido ni aún vencido

(The most nice part is  in English at the end of the post)

La semana pasada compartí aquí un dibjujo de Quino que generó variados comentarios entre contactos, conocidos y desconocidos de las redes sociales.  Uno de los comentarios en Twitter fue el de Bonnie Koenig, autora del muy interesante blog Engaging Internationally  (al cual recomiendo visitar y suscribirse).

https://twitter.com/#!/BonnieKoenig/status/136154551517593600

Vale decir,

“Realmente me dejó pensando: ¿cómo mantenemos
esa creatividad de la juventud?”

Ese pensamiento me estuvo retumbando durante unos días. Junto a ello, se suman blogs y referencias que hablan de la importancia del auto-cuidado para los trabajadores de los proyectos de desarrollo, atentos a los cansancios, las desilusiones, y los riesgos del cinismo.  Situaciones esas  en las cuales uno, usando la remanida imágen boxística, tira la toallla… abandona… dice “Hasta aquí llego yo.”

Nada atípico, nada extraño, nada fuera de lo esperable.  Lo cual no ayuda a quitarle un ápice a la sensación de angustia que acompaña a dichas  situaciones.

Quizás en esos momentos puede valer la pena buscar inspiración en los poetas, en sus palabras y sus metáforas.  No para tapar y esconder lo que debe ser reconocido y asumido, pero sí para ganar nuevas perspectivas. Por eso les comparto hoy, en vinculación con esas sensaciones de desasosiego, unos sonetos  del poeta argentino Almafuerte. Los mismos están debajo de la versión musicalizada que de ellos que realizó hace años atrás Alberto Cortez, la cual me parece realmente hermosa. A mí en particular me gusta mucho ir leyendo los versos con la versión musical de fondo.

¡Ojalá cumplan entonces su propósito de dar ánimo!

Y para la neurona que nunca descansa, ¿cuántas de estas ideas podrían ser directamente aplicables a la labor de los agentes del desarrollo, de los evaluadores, etc.?

¡Avanti!

Si te postran diez veces, te levantas

otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.


Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.


Obcecación  asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte…


¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!

¡Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,

no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.


Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al menor ruido.


Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…


Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

-ENGLISH VERSION

Avanti!

If brought to your knees ten times, you rise

another ten, another hundred, another five hundred:
so violent your falls ought not to be
neither, by logic, so numerous.

With the genial hunger with which the plants
assimilate greedily the humus,
swallowing the resentment of the affronts
were thus shaped the blessed and the saints.

 

Donkey-like obsession, to be strong,
no more needs the newborn,
and in any poor devil I figure
that the hooks of luck are dented… 

 

All the incurables have cure
five seconds before their death!

– 

Piu avanti!

 Do not give up, even defeated,

do not feel a slave, even enslaved;
trembling with fright, think yourself brave,
and assault fiercely, when badly hurt.

Have the tenacity of the rusted nail
that old and ruined, is nail again;
not the coward stupidity of the turkey
that shrinks its feathers at the first noise.

Do like God who never cries;
or like Lucifer, who never prays;
or like the oak grove, that in its greatness
needs water but does not plea… 

May it bite and clamor vengeful,
rolling in the dust, your head!

Una Mejor Ayuda para el Mundo que Queremos: una campaña que retumba bajito (lamentablemente)

El lunes 17 de Octubre se conmemoró el día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Para la  ocasión, diversas organizaciones de la sociedad civil (OSC) repartidas por todo el mundo lanzaron la campaña “Una mejor ayuda para el mundo que queremos”. La expectativa de la misma ha sido dar difusión y crear conciencia sobre el IV Foro de alto Nivel sobre la Eficacia de la Cooperación al Desarrollo, a realizarse a fines de Noviembre en Busán, Corea del Sur.

Las organizaciones gestoras de la campaña son Better Aid, el Foro Sobre la Eficacia de las Organizaciones de la Sociedad Civil, y el Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza (GCAP), y los pedidos concretos de la campaña hacia los gobiernos fueron los siguientes:

1. Evaluar plenamente y profundizar los compromisos para la Eficacia de la Cooperación consensuados en la Declaración de París y la Agenda de Accra para la Acción.

2. Comprometerse con un enfoque de derechos humanos basado en el desarrollo y la cooperación al desarrollo con equidad de género, trabajo decente y la sustentabilidad ambiental como ejes.

3. Apoyar a las OSC como actores del desarrollo independiente (por derecho propio), y comprometerse a crear un entorno propicio para su trabajo en los diferentes países.

4. Iniciar reformas fundamentales al interior de los gobiernos tendientes a una cooperación más justa.

Lo que resulta sumamente curioso es que

.

(a) teniendo Better Aid afiliadas más de mil organizaciones  de desarrollo de la sociedad civil que trabajan en la cooperación al desarrollo,

(b) contando el Foro sobre las Eficacia de las OSC con unas  29 organizaciones miembro; y

(c) el GCAP trabaja a través de coaliciones nacionales y grupos de apoyo ubicados en 100 países…

¿cómo es posible que la campaña tenga apenas 570 firmas a un mes de haber sido lanzada!??

Creí que podía haber algún error en mi navegador habitual, por lo que probé con otros dos,  y el número se mantuvo.  Mi primer pensamiento fue que ha existido algún inconveniente informático, que estaría impidiendo el registro correcto de las firmas. Y si bien ello puede ser una (lejana?) posibilidad, también debo reconocer que la campaña ha tenido –a mi ver- una muy exigua difusión.

Tardíamente la conocí a través del blog de Encuentro de Entidades no Gubernamentales para el Desarrollo, donde en diversas entradas se profundizan en los ejes de la campaña: transparencia, rol de la sociedad civil, la cooperación sur-sur, y la ayuda atada. Vale la pena visitar el sitio y prestar atención al desarrollo de cada uno de esos ejes, algunos de los cuales he comentado con anterioridad (aquí y aquí).   Y también pueden sumarse a la campaña firmando la petición.

La fundamentación de la campaña es clara: los progresos propuestos en la Declaración de París han sido magros.  Y el encuentro de Busán, donde se hará una revisión de ellos y se propondrán nuevos acuerdos para los años por venir, debe apuntar a que las acciones de desarrollo resulten en una mejor calidad de vida y la promoción de la equidad y los derechos humanos.  Sin embargo, los resultados de la campaña están señalando que el involucramiento con las redes sociales y el mundo de la Web 2.0 sigue siendo escaso (y no es algo que ataña únicamente al mundo de los evaluadores, lamentablemente).  Queda mucho por hacer vinculando las tecnologías de la Información y las Comunicaciones con las ONGs (como lo viene haciendo TecnolONGia, por ejemplo), las Fundaciones (Cooperación y Desarrollo), consorcios de ONG (Oxfam) , y tantos más.

Si he malinterpretado algún número, alguna entrada, o algún propósito de la campaña en cuestión, son bienvenidas las aclaraciones en los comentarios.  Por lo pronto, ya sumé mi firma, y desde Twitter y Google+ le seguiré dando difusión.  En las próximas semanas procuraré también seguir de cerca al Foro de Busan… ¿me acompañan? (online, por supuesto 😉 )

Viernes Light: Cambiar el mundo…

“Cuando uno tiene 18 años claro que quiere cambiar todo el mundo!”, me dijo un cura amigo hace mil años (bueno, poco más de 25 ) . La frase no era nada original, pero de alguna manera quedó resonando en mi cabeza por mucho tiempo y por diversos caminos, adquiriendo matices particulares con cada vuelta dada alrededor del sol.

Luego, el trabajo y el estudio de iniciativas de desarrollo, la práctica de la evaluación, la docencia y la capacitación, hicieron que esa frase nunca fuera recuerdo, activándose de distintas maneras. Descubrí en mí y  en tantos colegas y amigos trabajando en estos temas, los riesgos de la ingenuidad, los alertas del escepticismo, y la ambigüedad del cinismo.

Quizás por eso el dibujo del genial Quino me hizo sonreír con una mueca amarga…

Evaluación & Web 2.0: parados sobre los hombros de un gigante (o de varios)

ACLARACIÓN: En este post hago referencia a dos redes de evaluación en las que me desempeño como miembro de sus comités ejecutivos. Obviamente, todo lo aquí escrito es a título personal.

En el margen derecho (y un poco hacia abajo) de este post hay un recuadro con unas sonrientes fotos y el texto “Soy miembro de Noticias ReLAC”, el cual  funciona como enlace hacia el sitio de Noticias de la Red de Seguimiento, Evaluación y Sistematización en América Latina y el Caribe. El mismo cuenta con distintas secciones, donde se destaca la destinada a los Grupos de Trabajo  por el dinamismo y actividad de varios de ellos. El sitio Ning funciona en paralelo a una lista de correo electrónico, la cual ha sido históricamente el medio para vincular a los miembros de la ReLAC en sus acciones de compartir información, realizar consultas, difundir posibilidades de consultoría, etc.. Un debate todavía no saldado  al interior de la ReLAC apunta a definir si es pertinente y razonable mantener dos “ventanas” para la interacción de sus participantes. Mientras que una posición apunta a la gran versatilidad de un sitio como Noticias ReLAC para identificar los perfiles de los participantes, generar grupos de trabajo, y favorecer la creación de blogs personales,  la otra posición da cuenta que la tecnología que todos los miembros manejan es el email, el cual cumple sobradamente sus propósitos comunicativos y de construcción de red.

Sin entrar en ese debate,  sí puedo aseverar que mi acercamiento a las redes de evaluación fue email-dependiente por mucho tiempo, y sin duda que sigo encontrando muchas y variadas ventajas en su uso en dicho ámbito. Más allá del carácter regional de la ReLAC, otras listas de correo electrónico orientadas a la Evaluación me han servido para estar informado, conectado, y me han facilitado la interacción con colegas de otros lares a quienes muy raramente pude conocer cara a cara.

Ahora bien, la llegada de la Web 2.0 con su carácter de web social, ha exponenciado todo aquello que el email brindaba. En los servicios de la web 2.0 es posible encontrar lo que Dolors Reig llama Actitudes 2.0:

  • Inteligencia colectiva,
  • Interacción,
  • Participación,
  • Apropiación,
  • Confianza (virtual),
  • Transparencia,
  • Juego (inteligencia)
  • Empatía (storytelling),
  • Compartir («Sharismo»),
  • etc., etc.

Como ejemplo cercano valga un botón: la semana pasada se desarrolló la Conferencia  Anual de la Asociación Americana de Evaluación (comentada en Evaluateca, como no podía ser de otro modo!). Gracias a Twitter y a la etiqueta #eval11 (ver el cuadro destinado a esa etiqueta en Eval Central), fue posible para varios de quienes no pudimos estar presente en dicha conferencia, el interactuar con colegas y sumar a otros a esa interacción, enterándonos de los talleres en tiempo real, las opiniones, las reuniones, las ideas clave, etc., etc.  ¿Podría el email hacer todo esto? Ni qué decir de los servicios que ofrece el sitio My M&E, plataforma creada por UNICEF, IOCE y DevInfo.

Sin ánimo de comenzar una campaña anti-email,  sí vale la pena señalar cuánto nos perdemos si nuestro vuelo profesional (como evaluadores, académicos, actores de proyectos de desarrollo, etc.) no saca provecho de los cielos Web 2.0. Por ejemplo, hace unos pocos meses atrás circuló en una de las listas de correo de evaluación más importantes (XCeval) un email que sinceramente creo merece la pena ser compartido más ampliamente. Dado el carácter “cerrado” de la lista (en cuanto sólo acceden a los mensajes quienes se han suscripto a ella), su contenido llegó a sus 1088 suscriptos (al día de hoy), y fue quizás difundido vía re-envíos a otras personas, o bien compartiéndolo con otra lista de correo electrónico. Hoy al encontrarlo y re-leerlo, me ha parecido una pena que así fuera, en cuanto varios meses después no ha perdido vigencia, y sigue siendo tan inspirador  y provocador como en su momento, a la vez que de difícil (o al menos complicado) acceso para la comunidad de evaluadores (más allá de XCeval).  Por ello lo compartiré a continuación, traducido al castellano y copiando más abajo la versión original en Inglés.

El email en cuestión fue escrito por Jim Rugh, consultor internacional con amplísima experiencia en el campo de la evaluación, co-autor del libro Real World Evaluation, y actual representante de la Asociación Americana de Evaluación en la IOCE –Organización Internacional para la Cooperación en Evaluación- donde reviste como su vice-presidente.  En su comunicación, Jim hace referencia a diversas cuestiones surgidas recientemente en vinculación con la evaluación de las intervenciones de desarrollo y la cooperación internacional.  Su reflexión es motivadora y movilizadora, a la vez que nos invita a ir más allá de ella, a no engancharnos o quedarnos en ella, sino en usarla para ver más allá, como subidos en los hombros de un gigante… Es lo que permite la Web 2.0 !

No sé si decir que es “interesante” o “preocupante” notar cómo las personas, incluyendo Nicholas Kristof, parecen estar en LA BUSQUEDA DE SOLUCIONES SIMPLES A LA POBREZA MUNDIAL. Ya se trate de Greg Mortensen y la gran cantidad de gente que quedó fascinada con su historia de las “Three Cups of Tea” (donde sólo la construcción de escuelas sería la respuesta para conseguir niñas educadas en Pakistán y Afganistán), o Ester Duflo o Abhijit Banerjee del J-PAL del MIT (quienes son evangelistas promoviendo la RCT –Prueba Controlada Aleatoria), y tantos otros, que parecen estar fascinados por la idea de que debe haber unas pocas “balas mágicas” (intervenciones sencillas y de bajo costo) que, por sí mismas, brinden una panacea para la solución de la pobreza.

Estas personas y sus seguidores (que por desgracia son muchos) no les gusta escuchar a aquellos de nosotros que somos “evaluadores profesionales” en el campo del desarrollo internacional, cuando  tratamos de explicar que la mayoría de los problemas y contextos de desarrollo son complicados y complejos. Por lo general, tienen que reunirse -en la combinación adecuada y en el momento justo- todo un conjunto de intervenciones, condiciones previas relevantes y factores contextuales, para que nuestros beneficiarios puedan lograr el máximo rendimiento y alto impacto (definido en términos de mejoras sostenibles en la calidad de vida, del tipo descripta en los Objetivos de Desarrollo del Milenio). Es falso e hipócrita de parte de escritores como Kristof aseverar que “Durante décadas, hemos tenido respuestas que fueron en su mayoría anecdóticas o exageraciones.” Hipócrita, porque las “soluciones” ofrecidas por los economistas que lo tienen tan fascinado (del tipo de quienes tienen un enfoque miope de la RCT) , están brindando respuestas que se limitan a las “cuestiones pequeñas” de experimentos de causa-efecto simples, que no responden (pues no pueden hacerlo) a las “grandes preguntas” (como las llama Ester Duflo en su presentación en TED).

Aquellos de nosotros que creemos en un enfoque más holístico del desarrollo, tenemos por delante el desafío de argumentar y convencer a los hacedores de política de alto rango sobre la importancia de entender y apoyar formas comprehensivas y realmente “rigurosas” de evaluación de impacto. (Para un intento de ello, ver la Newsletter  de la IOCE #2).

Jim

Si te ha parecido (como a mí) que es un mensaje valioso y que merece ser discutido y comentado, te invito a que utilices los botones que aparecen debajo de esta entrada con el encabezado COMPARTIR… y usando Facebook, Twitter, Google + y otros,  te conviertas así también en parte activa del movimiento de la Web 2.0 y el mundo de la evaluación!

ORIGINAL VERSION OF JIM´S EMAIL

I don’t know whether to say it is “interesting” or “disturbing” to notice how people, including Nicholas Kristof, seem to be on the QUEST FOR SIMPLE SOLUTIONS TO WORLD POVERTY.  Whether it be Greg Mortensen and the many people who were fascinated by his “Three Cups of Tea” story (whereby just building schools would be the answer to getting girls educated in Pakistan and Afghanistan), or Ester Duflo or Abhijit Banerjee of MIT’s J-PAL (who are such evangelists promoting RCTs), and so many others, they seem to be fascinated by the idea that there must be a very few “magic bullets” (simple and inexpensive interventions) that will, by themselves, provide a panacea to solving poverty.

Such people and their followers (who are many, unfortunately) don’t like to hear those of us who are ‘professional evaluators’ of international development try to explain that most development contexts and problems are complicated and complex.  There are usually a whole set of interventions, preconditions and contextual factors that need to come together in just the right combination and timing in order for our intended beneficiaries to really benefit from higher-level and impact (defined in terms of sustainable improvements in the! quality of life of the sort described by the MDGs).  It is disingenuous and hypocritical for writers such as Kristof to write off such explanations as “For decades, we had answers that were mostly anecdotal or hot air.”  Hypocritical because the “solutions” offered by economists (of the type to have a myopic focus on RCTs) he’s so fascinated with are purveying answers that are limited to simplistic “little question” cause-effect experiments that do not (and cannot) answer the “big questions” (as Ester Duflo calls them in her TED presentation).

Challenging for those of us who believe in more holistic approaches to development to make our case in ways that convince senior-level policy makers to understand and sup! port more comprehensive, really “rigorous” impact evaluation.  (For one attempt, see the latest IOCE newsletter.)

Jim

Viernes light: ¡Dad a los pobres todo lo que tengáis!

Las intervenciones de desarrollo (en sus múltiples presentaciones) se insertan en procesos sociales en curso, pretendiendo  transformarlos. Le toca a la evaluación dar cuenta de la transformación realizada. Ciertas perspectivas evaluativas parecen conformarse con realizar un chequeo de aquello planificado con lo efectivamente realizado. Sin embargo, como ya lo marcaba hace varias décadas Albert Hirschman, no se debe descuidar analizar los efectos no deseados de la intervención social planificada (en sintonía con la evaluación, hay aportes muy valiosos de Michael Scriven al respecto).

En estrecha relación con ello, algunos blogs vienen trabajando recurrentemente en señalar que las buenas intenciones no alcanzan, a la vez que es necesaria una reflexión sobre el voluntariado y el trabajo amateur.  Para sumarnos a esa reflexión con una sonrisa, les comparto hoy una historia publicada por el brillante blog Saturday Morning Breakfast Cereal , la cual me he permitido traducir artesanalmente.

Que la disfruten!

 

Somos mucho más que dos… Sí, siete mil millones

Las Naciones Unidas sacó sus cuentas y declaró que esta semana, en este barrio llamado Planeta Tierra, somos ya siete mil millones de seres humanos.  E incluso se permitió identificar simbólicamente a la persona número ídem: Danica Camacho, en las Filipinas.  Si te interesa saber, por ejemplo, a cuánto ascendía la población del planeta el día de tu nacimiento (y por tanto conocer “tu número”), puedes visitar el servicio que ofrece estos días el periódico  The Guardian.

La ocasión se ha prestado para reavivar debates sobre si los vecinos somos muchos, si somos pocos, si alcanza la comida para todos, si el planeta resiste a todos los que estamos, etc., etc.  En este debate tiendo a situarme con aquellos que piensan que la población no es el problema… en sí misma.  En un mundo donde NO escasea la producción de  alimentos, el problema pasa por otro lado. El siguiente video me parece a mí apunta a mostrar algo de la naturaleza humana, que muchas veces solemos olvidar.

 

Pues bien… si tuvieras que escribir unas líneas de bienvenida a nuestra habitante estrella número siete mil millones,¿qué le dirías? Debajo del post, en los comentarios,  se aceptan mensajes para Danica… Luego se los haremos llegar a la nueva chica del barrio…  😉

Viernes Light: Donar y Apadrinar -sorpresas nos da la vida-

(english subtitles in the second video 😉 )

El valor de donar y apadrinar se explica solo en este video…

La Fundación Khanimambo nos pregunta si a veces nos  cuesta estar de buen humor… Como seguramente es así, nos invitan a asociarnos a ellos (qué buena frase!) y nos harán llegar sus donativos de felicidad.

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